El toque de queda, implementado desde el 15 de marzo en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo, concluyó a las 05:00 de este lunes, 30 de marzo. Durante este periodo, según la Policía Nacional, en el cantón Durán se registró una reducción del 45 % en muertes violentas.

El coronel Rodrigo Hidalgo, jefe policial del distrito Durán, afirmó que 64 personas fueron detenidas; 33 de ellas están bajo prisión preventiva, y el resto cuentan con medidas sustitutivas al tratarse, en muchos casos, de menores o personas de la tercera edad.

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Según Hidalgo, dentro de los detenidos “no hay objetivos de alto valor ni personas penalmente relevantes”; sin embargo, afirmó que las unidades de investigación, en articulación con la Fiscalía, trabajan en verificar esos datos.

Hidalgo afirmó que dentro del horario de toque de queda, de 23:00 a 05:00, no se registraron muertes violentas ni eventos delictivos como robos o asaltos en la vía.

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Sin embargo, el pasado 25 de marzo se alertó de un triple asesinato que tuvo lugar en una gasolinera ubicada en la vía Durán-Yaguachi.

Allí, según Hidalgo, las tres personas asesinadas pertenecerían a una organización distinta de las que operan en Durán; esos fueron los únicos detalles que ofreció del hecho violento, porque el caso sigue bajo investigación.

Continuidad de operativos y afectación a la economía criminal

Hidalgo afirmó que gracias a la implementación de los “operativos de contención”, que consisten en intervenciones y controles policiales realizados fuera del horario de toque de queda, se obtuvo una reducción del 45 % en muertes violentas.

Además, en el cantón se continuarán implementando check points (puntos de control) en zonas estratégicas y ejes viales, identificados como “núcleos de letalidad”. “El final del toque de queda no quiere decir que Policía Nacional no va a continuar realizando este tipo de acciones”, dijo.

Aunque el coronel no especificó cifras exactas, aseguró que durante el toque de queda se causó una “afectación considerable” no solo en la destrucción de estructuras sino también a la economía criminal.

Dentro de las acciones posteriores al toque de queda, la Policía Nacional utilizó maquinaria pesada para realizar el derrocamiento de muros reductores de velocidad en el sector 5 de Junio, en el norte de Durán.

Estas estructuras, según las autoridades, impedían el ingreso y la movilidad de los patrulleros, lo que facilitaba el expendio de sustancias sujetas a fiscalización.

Según Hidalgo, unidades de inteligencia identificaron dentro de un informe técnico alrededor de 22 muros rompevelocidades, en un radio comprendido de diez cuadras. “No sabemos quiénes construyeron estas estructuras. No cuenta con los estudios técnicos ni permisos”, dijo.

Además, se informó de la presencia de unas 16 cámaras de seguridad, que fueron desarticuladas por personal policial ubicadas en infraestructuras públicas, entre ellas, postes de alumbrado.

“Al momento de las indagaciones pertinentes ninguna persona figuraba como la propietaria o responsable de las mismas”, agregó el coronel.

Estrategias criminales para evadir a la policía

Las cámaras y reductores de velocidad que existen en la zona, que actualmente se mantiene en disputa territorial, según Hidalgo, entre Latin Kings y Chone Killer, son parte de un sistema conjunto con el objetivo de limitar las operaciones policiales.

“Son implementados para estar adelantados a los patrullajes preventivos que realizamos. Con ello pretenden reducir nuestra capacidad de respuesta, incluso nos pueden observar (a través de las cámaras) y redireccionar a otros lugares diferentes a donde ocurre el crimen con llamadas al ECU911″, concluyó Hidalgo. (I)