La primera dama, Lavinia Valbonesi, estuvo el 26 de febrero en la Casa Blanca y fue recibida por su par estadounidense, Jill Biden. Además de intercambiar sus experiencias en cuanto a la gestión social que desarrollan, la esposa del presidente Daniel Noboa aprovechó el viaje para reunirse con organismos internacionales y obtener recursos técnicos y económicos no reembolsables para el proyecto de rescate a mujeres y niños en situación de violencia en el que está trabajando.

“Estoy muy feliz de poder decir que contamos con recursos técnicos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), también de la Panamericana Development Foundation (PADF), nos van a dar recursos técnicos y recursos económicos no reembolsables. Además, también estamos concretando recursos financieros no reembolsables de parte del Banco Mundial”, comenta.

Valbonesi dialogó esta semana con EL UNIVERSO en su oficina de Guayaquil. La entrevista completa se divulgará este viernes, 8 de marzo, a través de todas sus plataformas.

Publicidad

Publicidad

La primera dama dice que su proyecto de rescate a mujeres y niños en situación de violencia está encaminado y que espera darlo a conocer pronto, este mismo mes.

“Fuimos a conversar un poco con estos organismos para obtener apoyo internacional. No es un secreto que el rol de la primera dama no tiene recursos, pero sí tengo muchas muchas ganas, un equipo maravilloso y me llena de orgullo saber que pudimos venir con las manos llenas para apoyar el proyecto”, dice.

Adelantó que su proyecto se empezó a moldear desde que estuvo en campaña acompañando a su esposo y pudo darse cuenta de que un denominador común es que la mayoría de las mujeres que atendían en las brigadas médicas habían sufrido algún tipo de abuso, psicológico, sexual, físico.

“Según los números del INEC, siete de cada diez mujeres han sido víctimas o son víctimas de violencia y es un círculo vicioso. Hay mucho miedo y piensan que no tienen apoyo, pero este es un Gobierno que va a dar mucho apoyo, está trabajando, los ministerios están trabajando. No solo las mujeres adultas terminan siendo víctimas de este tipo, sino también los niños, es sumamente doloroso”, subraya. (I)