La audiencia de juicio en el caso denominado Nene, que se reinstaló este sábado, 18 de enero de 2026, en el Complejo Judicial Norte de Quito, quedó suspendida luego de que la Fiscalía General del Estado presentara su alegato de cierre y solicitara que el procesado sea sentenciado por el delito de oferta de tráfico de influencias.

Según informó la Fiscalía a través de sus canales oficiales, tras escuchar los alegatos finales, el tribunal resolvió suspender la audiencia y entrar en etapa de deliberación, y anunció que señalará posteriormente la fecha y hora para dar a conocer su decisión.

Publicidad

El proceso penal tiene como acusado a Francisco Sebastián Barreiro Abad, hijo de la exvicepresidenta Verónica Abad, quien enfrenta cargos por una presunta red de tráfico de influencias que, de acuerdo con la investigación fiscal, habría operado dentro de la Vicepresidencia de la República durante la administración de su madre.

Antes de la reinstalación del juicio, la defensa de Barreiro solicitó formalmente la presencia de la Defensoría del Pueblo como observadora del proceso. El pedido consta en un escrito presentado el 16 de enero de 2026 por su abogado, Israel Montenegro, en el que se pidió que la institución ejerza su mandato constitucional de tutela del debido proceso y vigilancia de los derechos, con base en los artículos 214 y 215 de la Constitución.

Publicidad

Ese planteamiento fue respaldado públicamente por Verónica Abad, quien, en un mensaje difundido en redes sociales, sostuvo que la presión externa y la exposición mediática pueden afectar la independencia judicial. También Barreiro, en un video publicado antes de la audiencia, aseguró que su defensa se realizará “en derecho” y cuestionó que los procesos judiciales sean juzgados previamente en el espacio público.

El caso Nene ha estado marcado por suspensiones y controversias procesales desde su inicio. En una fase anterior, el tribunal revocó una nulidad y dispuso que el juicio continúe. Barreiro incluso estuvo recluido en la cárcel de máxima seguridad La Roca, en Guayaquil, antes de recuperar su libertad tras el pago de una fianza.

(I)