La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) declaró de urgencia el informe de fondo en el caso Odebrecht que involucra al exvicepresidente Jorge Glas, cuya petición está atada a una medida cautelar vigente desde 2019.

El pasado 25 de mayo, la CIDH decidió aplicar el artículo 36 de su reglamento en el caso Odebrecht, en el que implicaron al exvicepresidente de la República Jorge Glas. La declaratoria de urgencia se aplica solo en circunstancias excepcionales, por considerarlo entre los casos “de gravedad y urgencia o cuando se considere que la vida de una persona o su integridad personal se encuentran en peligro inminente”.

La norma determina que la Comisión podrá abrir el caso, pero diferir el tratamiento de la admisibilidad hasta el debate y decisión sobre el fondo.

La Comisión se pone a disposición de las partes a fin de llegar a una solución amistosa del asunto conforme lo establece el artículo 40 del reglamento de la CIDH. La información ha sido enviada al Estado.

Publicidad

La CIDH decidió abrir el caso n.º 14.957 y solicita que presente sus observaciones adicionales sobre el fondo en un plazo de cuatro meses, prorrogable si fuese necesario hasta un máximo de seis meses.

El exvicepresidente Jorge Glas ya se entregó a la Policía Nacional

El legislador Fausto Jarrín explicó que la urgencia determinada por la CIDH está atada a una medida cautelar, pero no es la medida cautelar la que está acelerando el proceso, sino el proceso del caso Odebrecht que se llevó a la Comisión Interamericana y que se admitió hace unos seis meses y comunicó al Estado sobre su admisión.

Que por el tema del retorno a la cárcel del exvicepresidente Jorge Glas, el 20 de mayo, la CIDH tomó la decisión de “saltarse” todo el procedimiento previo y pasar directo a lo que en la Comisión Interamericana se llama informe de fondo, y para que eso suceda es que la Comisión encontró afectación a los derechos humanos y al debido proceso, afirmó.

Entonces, añadió, como la CIDH tiene por un lado medidas cautelares y por el otro la acción admitida, lo que se está haciendo es obviar una buena parte del proceso, con ello, en unos seis meses habrá un informe de fondo sobre el caso Odebrecht. Por eso, consideró que el Gobierno intentará urgentemente evitar ser responsabilizado y tratará de arreglar.

Publicidad

El grupo Ius Conges, coordinado por Christophe Marchand, abogado del expresidente Rafael Correa en Bélgica, considera que la declaratoria de nulidad del habeas corpus concedido a Jorge Glas es una prueba fehaciente de que es víctima de lawfare, así como su traslado a la cárcel 4 de Quito por razones de seguridad.

La abogada Sonia Vera, parte del equipo jurídico internacional, espera que la decisión de la CIDH marque un antes y un después que provoque que la comunidad internacional fije sus ojos en el “peligrosísimo estado de la justicia ecuatoriana y la violación sistemática de los derechos de Jorge Glas y los demás presos y perseguidos políticos del Ecuador”.

Sostiene que desde que fuera concedido el habeas corpus, ahora revocado a Jorge Glas, las injerencias del presidente de la República, del presidente de la Corte Nacional, del presidente del Consejo de la Judicatura, de la fiscal general del Estado, de la Comisión de Fiscalización de la Asamblea Nacional y otras entidades oficiales fueron evidentes en el proceso judicial.

El 20 de mayo, Jorge Glas regresó a la cárcel, después de que se aceptó el recurso interpuesto de apelación en contra del habeas corpus que se le otorgó el 9 de abril. (I)