Tres legisladores que representan a las provincias de Carchi, Sucumbíos e Imbabura piden a los gobiernos de Ecuador y Colombia restablecer canales diplomáticos y técnicos para superar la tensión comercial y diplomática entre ambos países.

Los asambleístas Pablo Jurado, de la provincia de Imbabura; Cristian Benavides, de Carchi; y Juan Gonzaga, representante de Sucumbíos, expresaron su preocupación por las recientes decisiones adoptadas por los gobiernos de Ecuador y Colombia en materia arancelaria, energética y de transporte de crudo.

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Señalan que las relaciones comerciales, energéticas y de cooperación no deben verse debilitadas por decisiones que ponen en riesgo la estabilidad democrática, la seguridad energética y la confianza mutua.

Los tres asambleístas advierten que las medidas adoptadas sobre el incremento de aranceles afectan el desarrollo normal de las relaciones bilaterales entre dos países y afirman que el cierre de pasos fronterizos, el incremento de aranceles y las restricciones comerciales están impactando directamente a los sectores productivos, la cadena logística y, especialmente, a las poblaciones rurales que comparten vínculos de salud, educación y trabajo.

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Para los legisladores fronterizos, las disputas entre Estados no deben trasladarse a la población ni convertirse en una carga injusta para quienes trabajan de manera honesta.

Las decisiones tomadas tanto por Ecuador como por Colombia golpean a familias trabajadoras, transportistas y pequeños empresarios que dependen del comercio binacional para su sustento diario, indica un comunicado conjunto.

Por lo tanto, los asambleístas Jurado, Benavides y Gonzaga hacen un llamado a ambos gobiernos para que se restablezcan los canales diplomáticos para la resolución de diferencias bajo el respeto a la normativa transnacional y acuerdos comerciales vigentes.

Además, señalan que se deben priorizar soluciones conjuntas que fortalezcan la seguridad, la estabilidad económica y el bienestar de los pueblos de ambos lados de la frontera.

Mantener la cooperación energética y comercial sin que se vea debilitada por decisiones que pongan en riesgo la confianza mutua y la estabilidad regional.

El legislador Cristian Benavides destacó que se debe insistir en el diálogo entre Ecuador y Colombia debido a las graves afectaciones que se pueden generar en el comercio, sobre todo, en la frontera norte.

Advirtió que el cierre de fronteras tiene dos aristas, una de ellas es la proliferación del contrabando, pues al momento se conoce que se han abierto varias haciendas binacionales que incluso cobran peajes para los vehículos que prestan servicios y además se fomenta más el contrabando.

De aplicarse el incremento del 30 % en los aranceles, posiblemente tanto el transporte pesado como también quienes trabajan en la desaduanización de mercaderías pueden verse afectados. (I)