Desde el 16 de enero pasado corre el tiempo que tienen un médico psiquiatra y una médica general, ambos peritos calificados por el Consejo de la Judicatura (CJ), para entregar los informes que realicen luego de las evaluaciones solicitadas por la defensa del expresidente de la Judicatura Wilman Terán dentro de un habeas corpus planteado ante supuestos hechos que han vulnerado su derecho a la salud. La acción constitucional se lleva en la Corte Nacional de Justicia (CNJ).
Terán, también conocido con el alias de Diablo en el expediente del caso Metástasis, se mantiene recluido cumpliendo tres sentencias de primera instancia por actos de corrupción en el sistema justicia. El 9 de enero pasado, el extitular del CJ fue trasladado de la Cárcel del Encuentro, en Santa Elena, hasta la Cárcel 4, en Quito, para que ejerza directamente su defensa en el caso Independencia Judicial, en el que fue condenado a nueve años y cuatro meses de cárcel.
Dentro del habeas corpus solicitado se dio el 14 de enero pasado una primera audiencia ante los jueces nacionales Hipatia Ortiz (ponente), Milton Velásquez y Cristina Terán. La acción constitucional fue propuesta por el padre de Terán a favor de su hijo, pues considera se le ha vulnerado el derecho a la salud.
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En su argumentación, alias Diablo solicitó que se le realizaran varios exámenes de laboratorio, dermatológico, médicos, psicológicos y psiquiátricos. Aclaró que eso se lo haga con médicos expertos en protocolo de Estambul, médicos independientes con quienes no haya conflicto de intereses.
“Solo quiero ejercer la defensa de manera adecuada y técnica, para que mediante estos exámenes se dé un diagnóstico clínico, una evaluación de orientación, juicio, coherencia del pensamiento y capacidad de comprensión, determinación técnica sobre aptitud actual para ejercer autodefensa, análisis morfológico del día que salí de la Cárcel 4 y del día que regresé de la Cárcel del Encuentro a la Cárcel 4, recomendaciones terapéuticas es lo de cumplir para mi establecimiento”, señaló Wilman Terán.
Alias Diablo indica que le han sucedido una serie de hechos dentro de los centros de privación de la libertad en los que ha estado últimamente (Cárcel del Encuentro y Cárcel 4), que le han generado fácil irritación, se siente en momentos exhausto y muy extenuado, siente mucha tensión, por ejemplo, debido a que en la Cárcel del Encuentro militares, sin que exista justificación ni normativa alguna que lo haga razonable o racional, le raparon la cabeza. “Cuando veo uniformados militares penosamente mi situación se vuelve crónica y crítica”, afirmó
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Wilman Terán refirió que al ir a la sala de audiencias de la CNJ fue empujado por militares pese a que él dice que esquiva su presencia. Afirma: “Su sola presencia me ocasiona un umbral de temor, posiblemente eso sea un motivo de alteración que yo percibo en este mundo”.
“En dicho lugar donde permanecí privado de la libertad fui privado arbitrariamente del sueño. Por efecto de luz permanente, artificial, ruidos sonoros de motores tan intensos como el de una fábrica por más de 16 horas continuas, recepté ruidos estridentes incómodos, provocados por el personal de custodio, que no es grupo penitenciario, sino es grupo policial; es decir, personal no preparado para proteger personas privadas de la libertad. Sonidos tétricos al momento de comer, recepté sonidos de tormentos y lamentaciones humanas, escucha de insultos, groserías de parte del personal custodio, que es policial del operativo UMO, es decir, no están guías penitenciarios (...). Recibí alimentos fríos, alimentos a deshoras, alimentos en horarios desorientados”, contó al Tribunal Terán, quien también fue juez de la Corte Nacional.
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Los objetivos finales de varios habeas corpus que ha solicitado Wilman Terán y su defensa es que se lo cambie a un arresto domiciliario para que se recupere de sus problemas físicos y psicológicos y finalmente pueda ejercer su propia defensa en todos los procesos penales que enfrenta: Metástasis, Independencia Judicial, Pantalla y Vidrio Libre. También busca que sea trasladado desde la Cárcel del Encuentro, a la que llegó el 12 de noviembre pasado, hasta la Cárcel 4, en Quito, y se le brinden las facilidades para ejercer su defensa penal, tal cual como un habeas corpus de 2024 ya se lo permitió.
Los peritos Carlos Rosero y Evelyn Rosero ya fueron posesionados en sus cargos y se les dieron cinco días para entregar el informe psiquiátrico y la metapericia sobre los informes médicos entregados por el Ministerio de Salud respecto de la situación médica de Wilman Terán.
Al tratarse de información personal y de su salud, el accionante pidió al Tribunal que se determine la confidencialidad de los datos que se manejan en este caso tanto en la audiencia como en el sistema automático de causas Satje. En ese sentido, la jueza Ortiz, al señalar que lo solicitado está dentro de la protección que permite la Ley, definió que la información que se genere y se agregue al expediente desde ese momento deberá tener el carácter de reservada. (I)



























