Un video de una reunión privada del oficialismo venezolano, al que tuvo acceso The Guardian, revela las tensiones internas del régimen y sus esfuerzos por controlar la narrativa tras la captura del expresidente Nicolás Maduro durante un operativo estadounidense, según se afirma en la grabación.
El material corresponde a un encuentro realizado siete días después del ataque y difundido inicialmente por el colectivo periodístico La Hora de Venezuela. En el video se observa al entonces ministro de Comunicación, Freddy Ñáñez, colocando su teléfono en altavoz ante influencers afines al chavismo para que escuchen a la presidenta interina, Delcy Rodríguez.
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Durante su intervención, Rodríguez aseguró que, tras la captura de Maduro, ella y otros altos funcionarios recibieron un ultimátum por parte de fuerzas estadounidenses. “Las amenazas vinieron desde el primer minuto en que ellos secuestraron al presidente. Nos dieron a Diosdado (Cabello), a Jorge (Rodríguez) y a mí, 15 minutos para responder, sino nos iban a matar”, se escucha decir en la grabación.
Según su relato, inicialmente las tropas estadounidenses les informaron que Maduro y su esposa, Cilia Flores, habían sido asesinados y no capturados. “Y frente a la información que nos habían dicho, de que los habían asesinado y no que estaban secuestrados, nosotros dijimos: ‘estamos listos a correr la misma suerte’”, afirmó.
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Rodríguez añadió que, pese a ese escenario, optaron por actuar con “paciencia y prudencia estratégica”, y enumeró tres objetivos centrales: “preservar la paz”, “rescatar a nuestros rehenes” y “preservar el poder político”.
Antes de activar el altavoz, Ñáñez pidió a los asistentes frenar rumores y ataques contra la presidenta interina, a quien presentó como una figura clave para mantener la cohesión del movimiento. El video refleja además la preocupación del oficialismo por ser acusado de traición y por una posible fractura interna, en medio de versiones sobre contactos previos con EE. UU.
Rodríguez no ha reiterado públicamente la denuncia sobre amenazas de muerte y, en declaraciones recientes, afirmó que Caracas mantiene un proceso de diálogo con Washington para abordar diferencias por la vía diplomática.
Tras la filtración del video, Ñáñez fue designado ministro de Ecosocialismo (Ambiente). Su sucesor en Comunicación, Miguel Ángel Pérez Pirela, anunció la creación de una cuenta en redes sociales destinada a “defender la verdad sobre Venezuela”, en un contexto en el que el régimen mantiene un discurso crítico hacia EE. UU. mientras avanza en negociaciones y ajustes internos. (I)