Como todo lo relacionado con Vladimir Putin, la información sobre quién trajo al mundo al presidente de Rusia también es un misterio. Desde febrero que inició el conflicto Rusia-Ucrania, es mucho lo que se escribe del mandatario en la prensa internacional, pero poco lo que se sabe sobre su infancia.

La prensa retomó la historia de Vera Putina, una mujer de 96 años que desde hace algún tiempo aseguró ser la verdadera madre de Putin, a quien habría abandonado cuando era solo un niño. Actualmente la anciana reside en el país de Georgia, escribió El Diario NY.

Ucrania afirma haber bombardeado el cuartel general de mercenarios rusos Wagner en Donbas

Vera Putina, la anciana que asegura ser la madre de Vladimir Putin

Vera Nikolaevna Putina habría nacido en 1926 en el distrito ruso de Ochyorsk, en la región de Perm Krai, según publicó la periodista Irina Bobrova en el diario ruso Moskovski Komsomolets.

La mujer, mientras estudiaba en la universidad la carrera de Mecanización agrícola, se habría enamorado de un hombre llamado Platon Privalov, del cual se embarazó y sería el padre biológico del presidente ruso.

Publicidad

Sin embargo, su relación no prosperó, ya que descubrió que Privalov era casado y su única intención era robar al bebé porque su esposa era estéril.

En 1950, Vera dio a luz a su hijo y años después se casó, aunque su esposo no quería a su primogénito, así que decidió dejarlo a cargo de sus padres cuando este tenía 9 años.

El pequeño sufría abusos en casa de sus abuelos, era maltratado e incluso lo dejaban dormir a la intemperie hasta que su abuelo decidió llevarlo a un orfanato y por lo tanto, su madre nunca más lo volvió a ver. Ese pequeño, asegura que era Vladimir Putin.

Vera Putina descubrió a su hijo nuevamente por su forma de caminar

En 1999, la mujer se encontraba viendo la televisión y en ese momento apareció el líder ruso, al que reconoció como a su hijo inmediatamente al ver su forma de caminar.

Publicidad

Desde ese entonces, Putina asegura ser la madre del presidente de Rusia y afirma tener pruebas para confirmar lo que ella dice. Sin embargo, los medios presumen que el Kremlin intenta ocultar su historia.

La mujer, quien vive en uno de los barrios más pobres de Georgia, asegura tener en su poder supuestos registros de la escuela de Metekhi en 1959 y el recuerdo de uno de los supuestos compañeros de escuela de Putin, Gabriel Datashvili, y de una de sus maestras, Nora Gogolashvili, quienes cuentan que era un niño tímido, del que los otros alumnos se burlaban y que siempre acudía a clase con los pantalones remendados.

La versión de que el Kremlin intenta ocultar la historia de Vera Putina nace a raíz de que dos periodistas que hace un par de años intentaron entrevistarla, murieron en circunstancias “extrañas”.

El primero, el ruso Artyom Borovik, quien murió en un accidente de avión antes de ir a visitar a la anciana. El segundo, el italiano Antonio Russo, murió torturado y asesinado en el contexto de la Guerra de Chechenia en el 2000, antes de realizar el documental que tenía pautado con Putina.

Sin embargo, el Kremlin asegura que la historia es “disparatada” y reafirma que los padres de Putin son Vladimir Spiridonovich Putin, un oficial de la Marina Soviética condecorado por defender Leningrado contra los alemanes durante la II Guerra Mundial y Maria Ivanovna Putina, trabajadora de una fábrica. (I)

Te recomendamos estas noticias