El Gobierno interino de Venezuela negó este domingo que Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia, haya mantenido conversaciones con autoridades de Estados Unidos antes de la captura del expresidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, el pasado 3 de enero.

Según fuentes consultadas por Reuters, funcionarios del Gobierno estadounidense habrían advertido a Cabello sobre no utilizar a los cuerpos de seguridad ni a militantes afines para atacar a la oposición, como parte de una estrategia para evitar una escalada de violencia interna en Venezuela.

De acuerdo con estas versiones, las comunicaciones habrían comenzado meses antes de la operación estadounidense y continuado incluso después de la detención de Maduro.

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Sin embargo, el Ministerio de Interior y Justicia publicó un comunicado oficial en el que rechaza “de manera categórica la información malintencionada que circula en plataformas digitales”, calificándola de falsa y con intenciones de generar división dentro del liderazgo político chavista.

El texto asegura que se trata de “narrativas falsas” que buscan “socavar el prestigio y la integridad revolucionaria” de Cabello.

El Gobierno pidió a los ciudadanos y a los medios que verifiquen la información en fuentes oficiales antes de difundirla.

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Desde la captura de Maduro y Flores han circulado rumores sobre posibles traiciones dentro de su entorno cercano. Incluso Nicolás Maduro Guerra, hijo del dirigente chavista, afirmó públicamente que hubo un traidor en el círculo íntimo antes de su detención.

Aunque no se ha confirmado públicamente quién pudo haber facilitado información al Gobierno estadounidense, Reuters también informó que las conversaciones con Cabello habrían abarcado temas como las sanciones estadounidenses y los propios cargos que enfrenta en ese país.

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El ministro figura en una acusación estadounidense por narcotráfico, lo que ha llevado a que la justicia estadounidense ofrezca hasta 25 millones de dólares por información que conduzca a su captura o condena. (I)