La última lluvia de meteoros del calendario astronómico llega en diciembre: las Úrsidas. Este flujo moderado, asociado al cometa 8P/Tuttle, se activa entre el 17 y el 26 de diciembre y alcanza su punto máximo en la noche del 21 al 22. Aunque no es tan intenso como las Gemínidas, su pico suele coincidir con el solsticio y, en ocasiones, ha sorprendido con breves estallidos de actividad.