Un ruido del que primero dudaron los alertó. Poco tiempo después, unos vecinos confirmaron que lo que escuchaban era un llanto… un llanto de una bebé y no de un gato.
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Los hechos sucedieron en Colombia. La progenitora, según Semana, llegó a casa de unos conocidos para continuar una velada


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Un ruido del que primero dudaron los alertó. Poco tiempo después, unos vecinos confirmaron que lo que escuchaban era un llanto… un llanto de una bebé y no de un gato.