Estados Unidos es el destino preferido por migrantes de todo el mundo para buscar nuevas oportunidades.

Por ello, los políticos de ese país han hablado los últimos años de varias medidas para lograr que sean parte del motor de Estados Unidos de manera legal, pero no se ha llegado a conseguir una nueva reforma migratoria desde la década de 1980. Sin embargo, hay varios proyectos de ley e intenciones como la del presidente Joe Biden de que por fin se dé.

De esos proyectos el que parecería acercarse más al objetivo es la American Dream and Promise Act de 2021 (H.R.6), que nació con apoyo bipartidista. En marzo fue aprobado por la Cámara de Representantes y ahora está en el Senado.

De acuerdo con organizaciones como Migration Policy Institute (MPI), la ley beneficiaría a 4,5 millones de inmigrantes que están actualmente en la categoría de dreamers (soñadores, como se llama a los inmigrantes que llegaron de niños al país), personas que tienen Estatus de Protección Temporal (TPS por sus siglas en inglés) y los que se mantienen dentro del programa de Salida Forzada Diferida (DED). Entre ellos solo quedarían descartadas las personas que han cometido algún delito.

Publicidad

Aníbal Romero, abogado ecuatoriano-estadounidense especializado en temas migratorios en el país norteamericano, comentó que ambas cámaras del Congreso deberán ver que la ley que salga victoriosa tenga lo mejor de todas las propuestas, ya que Joe Biden está dispuesto a firmar cualquier iniciativa que ayude en el tema.

“Si se logra la aprobación (del proyecto de ley H.R.6), eso significaría que millones de personas podrían legalizarse y tener un camino hacia la ciudadanía, que es lo que muchos hemos estado esperando por muchos años”, afirma Romero, quien añade que el presidente entiende que este proyecto, a diferencia del que él mandó para ayudar a más de 11 millones de indocumentados, va a ser menos difícil que se apruebe y podría servir como una primera etapa de un proceso más largo.

“El país está listo. Abrumadoramente, demócratas, republicanos e independientes están a favor de esta ley, y creen que es fundamentalmente justo que estas personas tengan la posibilidad de ser parte del futuro de los Estados Unidos”, dijo hace unas semanas a EFE el senador demócrata Dick Durbin, uno de los creadores del proyecto y quien, según medios estadounidenses, lleva alrededor de 20 años haciendo propuestas similares, pero sin éxito.

Se necesitan 60 de los 100 votos del Senado para que pase la ley, y eso conlleva que al menos 10 republicanos y todos los demócratas voten a favor, ya que la Cámara Alta actualmente se divide 50-50.

Se calcula que entre cinco y seis republicanos ya apoyan la iniciativa, por lo que se tiene esperanza de que a estos y a todos los demócratas se le sumen cinco conservadores que vean con buenos ojos, al menos, a los dreamers, aunque no estén de acuerdo con Biden en legalizar a todos los inmigrantes.

Algo un poco difícil en momentos en que el país quedó dividido tras las elecciones de noviembre pasado en que Biden le ganó al expresidente Donald Trump, quien buscaba la reelección y sigue afirmando sin pruebas que le hicieron fraude. Pero su influencia sigue creciendo dentro del partido Republicano, uno de los factores que dificultan llegar a acuerdos entre ambas bancadas.

Publicidad

Romero agrega otros dos factores. El primero, que los dos partidos están divididos actualmente con corrientes de extrema derecha (dentro de los republicanos) y extrema izquierda (dentro de los demócratas) que se hacen sentir en contra de los moderados.

En el primer caso, rechazan una reforma migratoria y están a favor de la expulsión porque piensan que vienen a quitar trabajos, cuando estos hacen trabajos que los locales no quieren hacer, como recoger frutas por doce horas al día

A todo esto se suma el tiempo, ya que debería aprobarse cualquier ley este año, pues el siguiente es un año electoral en el que se renueva toda la Cámara de Representantes y un tercio del Senado, por lo que intereses y conveniencias políticas podrían complicar más el tema.

Figuras públicas como el periodista mexicano-estadounidense Jorge Ramos le piden a Biden que se apure con una reforma migratoria por este motivo, para no perder la oportunidad del poder de su partido en el Congreso, como ya pasó con el expresidente Barack Obama.

“En los Estados Unidos hay muchísima gente que trabaja, vive aquí, aporta a la economía del país. Merecen una legalización. Creo que la propuesta de Biden es la más razonable ya que legalizaría a todas las personas que viven aquí indocumentadas y atentaría contra la lógica solo legalizar a algunos mientras que otros que han vivido aquí por muchos años no pudieran tener esa opción”, dice Romero.

Sin embargo, parece que la que se haría primero realidad sería la H.R.6, puesto que organizaciones de temas migratorios como FWD.us tienen encuestas que muestran que el 72 % de la población apoyaría esta reforma parcial, según el medio estadounidense en español El Diario.

La Cámara Alta también espera la llegada del proyecto de ley H.R. 1603, de Modernización de la Fuerza Laboral Agrícola, que otorgaría permisos permanentes de residencia y trabajo para cientos de miles de empleados en la agricultura.

Según el diario The New York Times, en el último año fiscal casi 550.000 inmigrantes han sido expulsados por el Departamento de Seguridad Interna. Solo en abril pasado la Patrulla Fronteriza del país arrestó a 178.000 personas que intentaban pasar. (I)