Un adolescente de 13 años murió este jueves tras ser atacado por un tiburón en una playa de Olinda, ciudad turística en el litoral de Pernambuco, estado del noreste brasileño que contabiliza 82 ataques de escualos, con 27 muertes, en los últimos 34 años, informaron fuentes oficiales.
El menor, identificado como Deivson Rocha Dantas, fue mordido en la parte superior de una pierna por un tiburón cuando jugaba con amigos en el mar frente a la playa Del Chifre, ubicada en el límite entre Olinda y Recife, la capital del estado de Pernambuco.
El adolescente fue socorrido por bañistas y conducido en una camioneta al Hospital del Tricentenario, a donde llegó sin vida debido a que el ataque le provocó gran pérdida de sangre.
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“Él tenía una lesión bastante extensa en la pierna derecha, en una región por donde pasan importantes arterias. Como su lesión era muy grave, se produjo una pérdida significativa de sangre, lo que le terminó provocando la muerte”, afirmó en declaraciones a periodistas el médico Levy Dalton, quien lo atendió.
El especialista aseguró que el hospital había sido informado previamente del accidente y tenía todo preparado para atenderlo, pero que el menor llegó sin vida y las medidas para reanimarlo fueron infructuosas.
Según el Comité de Monitoreo de Incidentes con Tiburones del Estado de Pernambuco, desde 1992 se han registrado en este estado brasileño 82 ataques de escualos, incluyendo el de este jueves, de los cuales 67 fueron en Recife y las ciudades vecinas, y 14 en el archipiélago de Fernando de Noronha.
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En la playa Del Chifre, en donde hay avisos alertando sobre posibles ataques de tiburones, se han registrado seis casos, el último de los cuales en 2023 dejó herido a un practicante de surf.
El organismo de vigilancia asegura que en los 33 kilómetros del litoral de la región metropolitana de Recife, mayor ciudad del noreste brasileño, hay riesgo de ataque.
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El caso más reciente fue el de una turista de 36 años mordida por un tiburón el 9 de enero pasado en Fernando de Noronha, que sobrevivió pese a haber sufrido una herida considerada como grave. (I)
























