No sabemos nada, estamos desesperados, ya son cuatro meses de la desaparición de mis hermanos y mi cuñada en las Bahamas, dice, con la voz entrecortada y entre lágrimas Alicia Calle desde la ciudad azuaya de Chordeleg.
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El COVID-19 no ha frenado la salida de ecuatorianos que van en busca de un futuro mejor en EE. UU. y que recorren a coyoteros pagando hasta $15.000.


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No sabemos nada, estamos desesperados, ya son cuatro meses de la desaparición de mis hermanos y mi cuñada en las Bahamas, dice, con la voz entrecortada y entre lágrimas Alicia Calle desde la ciudad azuaya de Chordeleg.