Cuando Octavio* emigró de Ecuador, a inicios del milenio, se estableció en Minnesota, un estado ubicado al norte de Estados Unidos. Por 25 años, el ecuatoriano ha vivido indocumentado en la ciudad de Mineápolis, donde ha formado una familia, adquirido una casa y trabajado como mesero en un restaurante y en organización de eventos. Pero en los últimos dos meses, Octavio no ha salido a trabajar, y las deudas se están acumulando. Él, al igual que muchos de sus compatriotas en Mineápolis, siente temor por la presencia en las calles del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés), que mantiene desde hace más de seis semanas una operación en la ciudad para detener a inmigrantes indocumentados.