China mantiene su intención de control sobre sus zonas de arrecifes en el Mar Meridional a través de la creación de islas artificiales. El país asiático logró la creación de islas con el vertimiento de toneladas de arena y sedimento.

Las flamantes islas del gigante asiático pueden ser observadas a través de satélite. Según los últimos reportes de prensa, cuentan con infraestructura logística como puertos, radares o pistas de aterrizaje.

Publicidad

El proyecto chino empezó a desarrollarse a finales del año 2013 con el relleno de los arrecifes Nansha y Xisha. La primera fase del proceso (ganar tierra al mar) se completo en 2 años.

Tras el análisis del mismo, el enfoque del proyecto cambió y se enfocó en la consolidación del territorio generado con la instalación de infraestructura de uso permanente en las nuevas islas.

Publicidad

La eficacia detrás del plan se debe al proceso cumplido por las autoridades chinas. Se recurrió al dragado del fondo marino (cortes del coral y succión de sedimentos) para trasladarlo y bombearlo a zonas poco profundas.

La mezcla de arena, sedimentos y tierra fue colocada en los arrecifes. Posteriormente, se construyeron diques y muros de contención para evitar la pérdida del trabajo. Tras ello, inició la construcción de instalaciones.

Según la información de la Comisión de Revisión Económica y de Seguridad entre Estados Unidos y China, el estado asiático logró la creación de islas artificiales con una superficie total cercana a las 3.000 acres. (I)