Como en una telenovela, un hombre en su lecho de muerte le reveló a su hija una gran verdad. El oscuro secreto que por 50 años ocultó no quiso llevárselo a la tumba y lo confesó a su hija.
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Theodore Conrad, en 1969, entró en la bóveda de un banco y se llevó 215.000 dólares. Nunca lo atraparon. Cambió su nombre por el de Thomas Randele


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Como en una telenovela, un hombre en su lecho de muerte le reveló a su hija una gran verdad. El oscuro secreto que por 50 años ocultó no quiso llevárselo a la tumba y lo confesó a su hija.