Tras la operación militar en Venezuela el pasado 3 de enero, en la que fuerzas estadounidenses capturaron al presidente Nicolás Maduro, el gobierno de Donald Trump ha intensificado su estrategia para acabar con el ‘narcoterrorismo’ en el continente.

Se trata de la ‘Operación Exterminio Total’, que comenzó como una ofensiva militar de Ecuador contra organizaciones criminales transnacionales con el apoyo de Estados Unidos, y ahora marca el rumbo para operaciones regionales de disuasión contra la infraestructura de los carteles en toda América Latina y el Caribe.

La iniciativa fue expuesta por Joseph Humire, subsecretario interino de guerra para defensa nacional y asuntos de seguridad de las Américas, ante el Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes.

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El funcionario confirmó que Estados Unidos incrementará los ataques terrestres en América Latina: “Los ataques contra los carteles latinoamericanos son solo el comienzo”.

De acuerdo a Humire, el Departamento de Guerra respalda “acciones cinéticas bilaterales” contra objetivos vinculados a organizaciones criminales en la frontera entre Ecuador y Colombia, el punto clave de la ofensiva.

En esa zona ya se han ejecutado operativos conjuntos, como el bombardeo de campamentos ligados a disidencias de las FARC en territorio ecuatoriano.

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El secretario de Defensa, Pete Hegseth, confirmó que Estados Unidos también ha ejecutado bombardeos contra lo que denomina “narcoterroristas” en tierra.

Humire aseguró que se trata de “ataques terrestres conjuntos” y afirmó que Estados Unidos estaba proporcionando a Ecuador “capacidades que de otro modo no tendrían”.

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La “Operación Exterminio Total” es parte de una política más amplia que incluye otras campañas como la denominada “Operación Lanza del Sur”, una ofensiva en el Caribe y el Pacífico oriental que, según reportes, ha dejado 48 embarcaciones destruidas y cerca de 160 civiles muertos desde septiembre de 2025. Washington sostiene que sus objetivos son integrantes de redes criminales.

“La disuasión tiene un efecto disuasorio sobre los narcoterroristas y aumenta los riesgos asociados a sus movimientos”, aseveró Humire. (I)