Lo que estaba previsto como una estadía de diez días en la Estación Espacial Internacional (EEI), terminó convirtiéndose en una misión de nueve meses. Ahora, más de un año después del lanzamiento, la NASA reconoce que el vuelo estuvo mucho más cerca del desastre de lo que admitió públicamente en su momento.

La agencia anunció el 19 de febrero que ha reclasificado el Crew Flight Test (CFT), la primera misión tripulada de prueba de la cápsula Starliner de Boeing, como un “fallo Tipo A”, la categoría más grave dentro de su sistema de incidentes. Es el mismo nivel en el que se ubican las tragedias de los transbordadores Space Shuttle Challenger y Space Shuttle Columbia.

“Este fue un evento realmente desafiante en nuestra historia reciente. Casi tuvimos un día realmente terrible”, afirmó Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA, durante una rueda de prensa en la que se expusieron los hallazgos de una investigación independiente sobre la misión.

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Fallas en pleno trayecto

El CFT despegó el 5 de junio de 2024 con los astronautas Suni Williams y Butch Wilmore a bordo. El objetivo era probar la nave en condiciones reales y certificarla para misiones regulares de transporte de tripulación.

Suni Williams y Butch Wilmore. Foto: @NASA

La cápsula logró llegar a la estación espacial y acoplarse. Pero el viaje no fue estable. Durante el trayecto, Starliner sufrió múltiples fallos en sus propulsores y perdió temporalmente el control de “seis grados de libertad”, es decir, la capacidad de mantener con precisión su orientación y trayectoria en el espacio.

“Las reglas de vuelo fueron desafiadas adecuadamente, se recuperó el control y se logró el acoplamiento”, señaló el administrador de la NASA, Jared Isaacman, al leer una carta enviada al personal de la agencia. Sin embargo, subrayó que, de haberse tomado decisiones distintas o de no haberse recuperado los propulsores, “el resultado podría haber sido muy, muy diferente”.

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Según las normas internas, cualquier incidente que implique una salida inesperada de vuelo controlado o costos significativos no planificados puede ser clasificado como Tipo A. La NASA admite ahora que la misión cumplía claramente esos criterios.

El regreso sin tripulación

Ante las anomalías, la agencia decidió prolongar la estadía de los astronautas en la estación mientras analizaba los problemas de propulsión. Finalmente, optó por traer la cápsula de regreso a la Tierra sin tripulación, lo que ocurrió el 6 de septiembre de 2024.

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El descenso fue exitoso, aunque tampoco estuvo exento de dificultades: durante la reentrada se registró una falla inesperada en el sistema de propulsión del módulo de tripulación y la nave careció de tolerancia a fallos en sus propulsores.

Williams y Wilmore permanecieron en la estación espacial y regresaron recién en marzo de 2025 a bordo de una cápsula Crew Dragon de SpaceX. Lo que debía ser una misión corta terminó convirtiéndose en una permanencia de aproximadamente nueve meses en órbita. Ambos se retiraron posteriormente de la agencia.

Isaacman reconoció que la misión no fue clasificada como Tipo A en su momento porque la NASA estaba concentrada en certificar la nave para operaciones regulares y en consolidar una alternativa estadounidense adicional al transporte de astronautas.

“La preocupación por la reputación del programa Starliner influyó en esa decisión”, admitió. Según explicó, la defensa del programa superó el equilibrio razonable y puso en riesgo la misión, la tripulación y el programa espacial estadounidense.

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“Esto creó una cultura de desconfianza que no puede volver a ocurrir”, añadió.

Una investigación independiente fue iniciada en febrero de 2025 y concluyó en noviembre. El informe ya fue hecho público y en los próximos días el Panel Asesor de Seguridad Aeroespacial presentará sus conclusiones ante el Congreso.

Aun así, el análisis técnico continúa. La NASA y Boeing siguen trabajando para determinar la causa raíz de los problemas en los propulsores. La nave no volverá a transportar astronautas hasta que esas fallas sean resueltas. Por ahora, se prevé una misión de carga no tripulada hacia la estación no antes de abril, sin fecha oficial. (I)