Las temperaturas en la ciudad de Nueva York se han mantenido por debajo del punto de congelación desde el viernes y se prevé que continúen así al menos hasta principios de la próxima semana, debido a la presencia de aire ártico sobre la región.
Según explicó el meteorólogo de AccuWeather Chad Merrill al diario The New York Post, si el termómetro no supera los 32 grados Fahrenheit el próximo lunes, la ciudad registrará 12 días consecutivos con temperaturas bajo cero. De confirmarse, sería el periodo más prolongado con estas condiciones desde 2003.
“Un vórtice polar estratosférico se ha posicionado sobre América del Norte, lo que está desplazando estos brotes de aire frío hacia el este de Estados Unidos”, señaló Merrill. El especialista añadió que “una gran dorsal de alta presión se ha establecido sobre Alaska y el oeste del país, lo que permite que el aire frío descienda directamente desde el Ártico hasta nuestra región”.
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De acuerdo con los pronósticos, las temperaturas máximas se mantendrán en torno a los 20 grados Fahrenheit hasta el domingo, mientras que las mínimas oscilarán entre los 10 grados e incluso valores de un solo dígito durante algunas noches.
Aunque una racha de 12 días consecutivos bajo cero en Nueva York sería poco habitual, no representaría un récord. El Servicio Meteorológico Nacional informó que la racha más larga registrada en Central Park fue de 16 días en 1961.
Este periodo de bajas temperaturas se produce después de la tormenta invernal Fern, que entre el domingo y el lunes dejó más de un pie de nieve en algunas zonas de la ciudad. Para la noche del sábado y el domingo se esperan nuevamente nevadas ligeras, aunque existe una probabilidad del 20% al 40% de que se acumulen 3 pulgadas o más de nieve, a medida que un sistema de baja presión se desarrolla frente a la costa.
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Merrill indicó que la probabilidad de precipitaciones será mayor hacia el este, especialmente en Long Island. El próximo sistema invernal coincidirá además con la luna llena del 1 de febrero, lo que podría generar impactos en las zonas costeras.
“Habrá cierta erosión costera e inundaciones en áreas costeras, incluso si no se registra mucha nieve en la costa”, afirmó Merrill. (I)






















