El caso judicial contra la obstétrica Nilda Bomila Civale de Álvarez se convirtió en uno de los primeros fallos en Argentina que abordó la apropiación y venta de recién nacidos como delitos que no prescriben. La partera fue condenada por sustraer, ocultar y suprimir la identidad de tres bebés entre 1969 y 1978, hechos cometidos en sus consultorios de González Catán y Ramos Mejía, en la provincia de Buenos Aires.

















