Los robots caninos militares de China han evolucionado hasta convertirse en “manadas de lobos” inteligentes con funciones especializadas y un “cerebro” compartido para coordinar tareas complejas en la guerra urbana, reseñan medios estatales de China.
El South China Morning Post (SCMP), periódico en inglés más prestigioso y antiguo de Hong Kong, señala que en comparación con los modelos anteriores desplegados y probados por el Ejército Popular de Liberación (EPL), estos “lobos robóticos” han logrado un salto transformador.
Este medio digital se refiere a que estos han pasado de ser un “sistema de apoyo para un solo soldado a una plataforma de combate en enjambre coordinada", informó la cadena estatal CCTV en un episodio de una serie documental.
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La serie Competencia de sistemas no tripulados, que fue estrenada a finales de marzo, presenta los últimos avances en los sistemas de armas no tripuladas de China.
En el audiovisual se destacan los nuevos drones marítimos, aéreos y terrestres del EPL, y las capacidades de inteligencia artificial (IA) de sus armas antidrones, incluidas las plataformas láser inteligentes.
En una operación simulada de desbroce urbano, la manada opera mediante una red de sensores compartida, que funciona como un cerebro colectivo, permitiendo la colaboración autónoma y la toma de decisiones conjunta dentro del grupo, según el informe del South China Morning Post.
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Este portal digital detalla que la manada también puede integrarse con drones para operaciones coordinadas aire-tierra. Al igual que los lobos reales, los miembros de la manada de robots desempeñan diferentes funciones.
La variante Shadow, explican los medios chinos, se encarga del reconocimiento y el conocimiento de la situación en tiempo real, mientras que la variante Bloody neutraliza objetivos y la variante Polar brinda apoyo logístico. Según el audiovisual, Bloody puede equiparse con una variedad de armas, incluyendo micromisiles, lanzagranadas y fusiles automáticos 191.
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En la serie se indica que los robots pueden controlarse mediante consolas terminales, por voz y con un guante táctico o una palanca de control montada en el rifle.
Y cuentan con articulaciones más flexibles, una velocidad máxima de hasta 15 km/h (9 mph), una mayor capacidad de carga útil de 25 kg (55 lbs) y mayor resistencia en entornos extremos y una mayor adaptabilidad a terrenos diversos con relación a sus predecesores, reseña CCTV.
La cadena estatal precisa que, si bien los robots eran capaces de identificar y atacar objetivos de forma autónoma, el sistema aún requería la confirmación humana antes de un ataque.
El documental también exhibe un sistema inteligente de enjambre de vehículos aéreos no tripulados llamado Atlas, que cuenta con un grupo de 96 drones con diferentes funciones, entre ellas reconocimiento, interferencia y ataques, controlados por un único operador.
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“Durante una misión… gracias a los algoritmos avanzados de control de enjambre, cada dron es como si estuviera equipado con su propio ‘cerebro’ inteligente que permite la comunicación en tiempo real, el intercambio de información y el ajuste continuo de las posiciones relativas para mantener una formación perfectamente sincronizada”, se indica en la serie.
El episodio del audiovisual, publicado el 27 de marzo, muestra dos tipos de armas láser que pueden trabajar en coordinación para destruir drones. El Guangjian 11-E utiliza pulsos láser de baja potencia para cegar e inutilizar drones pequeños, mientras que el más potente Guangjian 21-A está diseñado para la “destrucción total”.
De acuerdo a un algoritmo que decodifica el comportamiento de los enjambres de drones, los radares de las armas láser pueden ayudarles a priorizar las tareas, destruyendo primero los objetivos más peligrosos antes de pasar a los menos importantes.
También, se puede observar una patrulla policial en Zhuhai, provincia de Guangdong, utilizando embarcaciones de superficie no tripuladas L30 con una velocidad máxima de 65 km/h y un alcance de 300 millas náuticas (556 km o 345 millas).
La flota L30 puede planificar y ajustar de forma autónoma la ruta de cada embarcación para evitar obstáculos, realizar vigilancia, utilizar inteligencia artificial para identificar objetivos y recomendar planes de respuesta.
“El grupo de patrulla también puede maniobrar automáticamente en formaciones tácticas mediante un sistema de control de enjambre para rodear y bloquear objetivos, e incluso, si es necesario, inhabilitarlos embistiéndolos”, señala el informe periodístico.
“Allá donde se extiendan nuestros intereses marítimos, la red de estos sistemas no tripulados se desplegará en consecuencia”, añade la publicación.
Zhang Wei, científico del Instituto de Investigación de Tecnología Inteligente de la Corporación del Grupo de Tecnología Electrónica de China, que está desarrollando el sistema Atlas, declaró a CCTV que el desarrollo de enjambres de drones tiene como objetivo lograr la “coordinación sin comunicación”.
Agregó que los drones “entendían” las intenciones de los demás y cumplían las misiones de forma colaborativa incluso en ausencia total de señales de comunicación.
Zhang afirmó que se necesitaban métodos de navegación autónomos y altamente inteligentes, resistentes a las interferencias, para lograr la “navegación sin satélites”, es decir, la capacidad de operar cuando no hay señales de satélite disponibles.
De acuerdo al experto, en declaraciones a la cadena CCTV, en última instancia debería existir una “autonomía total a gran escala”, donde muchos drones diferentes operen de forma cooperativa como un equipo unificado sin intervención humana para tomar decisiones y llevar a cabo misiones complejas. (I)







