Durante la misión DART, una nave de la NASA que impactó deliberadamente un asteroide en 2022 tuvo más consecuencias de lo esperado.
Un nuevo estudio publicado el 6 de marzo en la revista científica Science Advances confirma que el experimento no solo alteró la órbita de una roca espacial, sino también la trayectoria de todo el sistema de asteroides alrededor del Sol.
La misión, llamada Double Asteroid Redirection Test (DART), estrelló una nave contra el pequeño asteroide Dimorphos, que orbita a otro cuerpo mayor llamado Didymos. El objetivo era comprobar si un impacto cinético podría desviar un asteroide en caso de que uno similar se dirigiera hacia la Tierra.
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El choque ocurrió el 26 de septiembre de 2022, cuando la nave impactó a una velocidad de unos 6,6 kilómetros por segundo. Tras la colisión, el período orbital de Dimorphos alrededor de Didymos se redujo de 11 horas y 55 minutos a 11 horas y 23 minutos. Los científicos esperaban un cambio mínimo de apenas 73 segundos, por lo que el resultado fue considerado un éxito.
El impacto de la misión DART expulsó también una nube de escombros que se alejó del asteroide y generó un empuje adicional. Este efecto duplicó la fuerza inicial del choque, un fenómeno que los científicos llaman “factor de mejora del impulso”.
Debido a la conexión gravitatoria entre los asteroides Dimorphos y Didymos, ese empuje extra alteró ligeramente la órbita del sistema alrededor del Sol. El cambio fue muy pequeño, apenas 0,15 segundos en su período orbital.
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Aun así, los investigadores señalan que variaciones mínimas en la velocidad de un asteroide podrían marcar la diferencia entre que un objeto potencialmente peligroso impacte contra la Tierra o pase de largo.
Para medir estos cambios, los científicos utilizaron observaciones de 49 astrónomos aficionados que registraron 22 ocultaciones estelares entre 2022 y 2025. Estos eventos ocurren cuando un asteroide pasa frente a una estrella desde la perspectiva de la Tierra.
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El análisis también permitió estimar la densidad de ambos cuerpos y confirmó que Dimorphos es menos denso de lo esperado, probablemente un conjunto de escombros unidos por gravedad.
Los resultados refuerzan la idea de que desviar asteroides peligrosos podría ser posible si se detectan con suficiente anticipación, un objetivo para futuras misiones de detección espacial de la NASA. (I)






