María Alejandra Abbondanza, de 38 años, salió la tarde del viernes a pasear a su perro, un pug carlino como lo hacía a diario, sin conocer que ese sería su último paseo por culpa de un vecino, quien la asesinó en su vivienda.
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El asesino estaría vinculado sentimentalmente con la víctima, pero se desconoce lo que lo motivó a cometer el crimen


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María Alejandra Abbondanza, de 38 años, salió la tarde del viernes a pasear a su perro, un pug carlino como lo hacía a diario, sin conocer que ese sería su último paseo por culpa de un vecino, quien la asesinó en su vivienda.