Marte, hoy un planeta árido y frío, pudo haber albergado en el pasado un océano de enormes dimensiones, comparable al océano Ártico de la Tierra.
Así lo sugiere un nuevo estudio científico que aporta evidencias geológicas sobre la existencia de grandes cuerpos de agua en el hemisferio norte del planeta rojo hace más de 3.000 millones de años.
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Investigaciones previas ya habían planteado que en Marte existieron ríos, lagos y mares, lo que abrió el debate sobre si el planeta pudo haber sido habitable en algún momento de su historia. Sin embargo, hasta ahora persistían grandes dudas sobre cuánta agua llegó a tener y si esta formó sistemas extensos o solo reservorios aislados.
En el nuevo estudio, los científicos analizaron imágenes de alta resolución captadas por varias misiones espaciales, entre ellas el ExoMars Trace Gas Orbiter y Mars Express de la Agencia Espacial Europea (ESA), así como el Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA.
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“En conjunto, estos instrumentos actúan como una máquina del tiempo geológica, ayudándonos a reconstruir las condiciones pasadas del planeta”, explicó Ignatius Argadestya, geólogo planetario de la Universidad de Berna y autor principal del estudio. Los resultados fueron publicados el 7 de enero en la revista científica Space Exploration.
El equipo se centró en la zona sureste de Coprates Chasma, un cañón de unos 1.000 kilómetros de longitud que forma parte de Valles Marineris, el sistema de cañones más grande de Marte y uno de los mayores del sistema solar.
Allí, los investigadores estudiaron unas formaciones geológicas conocidas como scarp-faced deposits, ubicadas en la parte baja del cañón.
Estas estructuras presentan una forma muy similar a los deltas en abanico que se observan en la Tierra, los cuales se forman cuando los ríos desembocan en océanos o grandes mares. Aunque en la actualidad estos antiguos deltas marcianos están cubiertos por dunas modeladas por el viento, su forma original sigue siendo reconocible.
Un hallazgo clave del estudio es que todos estos depósitos se encuentran a un rango muy similar de elevación y se formaron aproximadamente hace 3.370 millones de años. Según los investigadores, esto apunta a la existencia de una antigua línea de costa común, lo que refuerza la hipótesis de un océano que cubría amplias zonas del hemisferio norte de Marte.
Con base en estos datos, el equipo estima que Marte habría tenido un océano de al menos el tamaño del océano Ártico terrestre.
“La implicación más importante es que Marte pudo haber mantenido agua estable en su superficie a escala planetaria durante períodos más largos de lo que se pensaba”, señaló Argadestya.
Esto sugiere que el agua no estaba confinada a lagos aislados, sino que formaba sistemas conectados a lo largo de grandes distancias, un escenario mucho más favorable para la posible aparición de vida.
Los autores subrayan que no son los primeros en proponer la existencia de un océano marciano, pero destacan que su trabajo aporta nuevas evidencias geológicas que ayudan a precisar dónde pudo haber estado la costa y hasta qué altura llegó el agua.
De cara al futuro, los científicos planean estudiar la composición de los antiguos suelos marcianos, lo que podría ofrecer pistas adicionales sobre los procesos de erosión causados por el agua y sobre cómo evolucionó el clima del planeta rojo. (I)