Su profesión de abogado especializado en migración le ha hecho conocer diversos casos. Como ocurrió en 2018, cuando su figura se hizo pública al representar a varios empleados indocumentados que trabajaban para un club de la organización Trump, del entonces presidente Donald Trump.

Su nombre es Aníbal Romero, es hijo de ecuatorianos pero nació en Jersey City, Estados Unidos, y se crio en Jackson Heights -en el distrito neoyorquino de Queens-. Eso no impidió que viviera en Guayaquil desde los 17, cuando sus padres se retiraron y regresaron. Se convirtió en abogado aquí y la búsqueda de oportunidades lo devolvió a su país de nacimiento, donde volvió a estudiar.

Afirma que tomó el caso de los migrantes para mostrar la hipocresía de Trump, que llegó a la Casa Blanca con un discurso duro contra los inmigrantes.

“Esto demostraba que el problema de la inmigración ilegal era algo mucho más grande que simplemente retórica política, que estas personas vivían aquí por muchos años ...que se necesitaba un cambio para sacarlas de la oscuridad, algo que ya ha empezado a cambiar con el nuevo Gobierno”, dice Romero.

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Actualmente su bufete, The Romero Firm, tiene oficinas en cinco estados. Empezó en 2009 con la comunidad ecuatoriana y luego creció.

Durante la última campaña participó por primera vez en política como activista y estratega a cargo de votantes latinos en la campaña de Joe Biden.

Afirma que el problema del latino en EE. UU. es que no vota. “Se quejan, reclaman, pero no votan... es importante demostrar que con el voto latino se puede ganar una elección y eso fue lo que pasó”, dice Romero.

Desde su punto de vista, una de las cosas que hicieron que una parte de los latinos votara por Trump fue la gran campaña de desinformación, especialmente por redes sociales. Afirma que les llegaba información con chismes o teorías ridículas que hicieron que gente acusara sin pruebas a Biden de ser socialista o incluso pedófilo. También reconoce que la economía estaba bien antes de la pandemia, el mal manejo de esta la dañó y por ende al Gobierno.

Sigue pensando en que otro periodo de Trump habría sido dañino para los inmigrantes y habría aislado más al país.

Al hablar del actual presidente, Romero dice que en menos de dos meses en el cargo ha dado un giro de 180° en cuanto a temas de migración. Incluso ordenó lo que llaman el pare a las deportaciones. Eso, sin afectar la recuperación económica.

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Lo más importante, dice, es que se comenzará a debatir una ley migratoria que legalizaría el estatus de 11 millones de inmigrantes, además de que el presidente ha propuesto un plan de legalización de todos los indocumentados que viven en el país. Sin embargo, no niega que será un proceso difícil y que debe ser durante este 2021, porque el siguiente año hay elecciones al Senado y durante los años electorales es más complicado.

Biden también prometió destinar 4.000 millones para combatir el origen de la migración desde Centroamérica.

“El estigma de ser indocumentado no solo afecta a la persona, las familias la llevaban consigo, pero ahora se está viviendo un cambio... La idea es crear un sistema humano de migración y no antimigrante que fue lo que se vio en los últimos cuatro años y que no funcionó. Estados Unidos siempre ha sido un país de inmigrantes”, agrega.

Comenta que los ecuatorianos y los latinos en general son la fuerza de trabajo que se ve hasta en restaurantes de lujo o en la construcción de rascacielos, por lo que necesitan mejorar su estatus para no ser explotados.

Por todas estas razones pide un voto de confianza para la administración Biden y que cuando se tenga que criticar se lo haga.

Respecto de la polémica actual por la llegada de miles de menores a la frontera con México, comenta que esto es algo que siempre ha pasado y la diferencia es que a un niño no lo puedes simplemente mandar de vuelta, sino atenderlo y eso es lo que se está haciendo. (I)