Líderes africanos y europeos, junto al director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, reclaman una inversión colectiva para que “todas las regiones del mundo” se doten de infraestructuras de producción de vacunas y personal para actuar en futuras pandemias.

"La OMS respalda un esfuerzo multilateral para poner en marcha y difundir la tecnología de vacunas de ARN mensajero (ARNm) en los países en vías de desarrollo", indica una carta abierta publicada en Le Monde y otros diarios internacionales y firmada también por los presidentes de Ruanda, Francia, Sudáfrica, Senegal y Alemania.

Los dirigentes dicen ser “conscientes de que no se trata de saber ‘si’ habrá un nueva pandemia, sino ‘cuándo’”. “Es hora de intensificar la colaboración, favorecer la producción local y reforzar la confianza en los productos fabricados a escala local para estar más preparados ante la próxima crisis”, señalan.

La misiva recuerda que la apertura de un centro de transmisión de tecnología para este tipo de vacunas en Sudáfrica el año pasado, que contó con el apoyo de Medicines Patent Pool (MPP), Alemania, Francia y la Unión Europea, está dando resultados, como la concepción de una nueva vacuna hecha en base a datos accesibles públicamente.

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Este centro tiene previsto desarrollar una amplia gama de vacunas y otros productos para combatir enfermedades, como la insulina para tratar la diabetes, medicamentos contra el cáncer y vacunas contra otras enfermedades prioritarias, como la infección del VIH, tuberculosis, paludismo, entre otras.

La empresa de biotecnología alemana BioNTech se comprometió en junio a completar su programa de vacunas contra la malaria y a fabricar cualquier producto homologado en África.

La OMS está abordando la necesidad de reforzar la capacidad del personal que trabaja en estas unidades mediante la formación, como con la creación de un centro de formación en biomanufactura en Corea del Sur, que funciona como parte de la Academia de la OMS en Lyon, para ayudar a los países en desarrollo.

Además, la institución y sus socios están invirtiendo en fortalecer las agencias reguladoras en África y otros lugares para garantizar las normas de calidad y aprobar los productos sanitarios junto a las autoridades reguladores del continente y los países de renta alta.

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En esto entrará en juego la creación de la Agencia Africana del Medicamento, cuya sede se situará en Ruanda, y que será el organismo de reglamentación farmacéutico en el continente.

En último lugar, los líderes reconocen la necesidad de que los países africanos productores de vacunas, actuales y futuros, tengan acceso a las plataformas de suministro de vacunas, incluida la Alianza GAVI para el Acceso a las Vacunas.

Esto dependerá de la existencia de un "mercado sostenible y competitivo en el que los proveedores de vacunas y otros nuevos productos farmacéuticos estén dispuestos a adquirir estas herramientas vitales".

En la última Asamblea mundial de la salud, que tuvo lugar en Ginebra en mayo, los gobiernos consensuaron que es necesario un nuevo acuerdo sobre las pandemias con normas y mecanismos adaptados a escala mundial en un mundo interconectado, así como la necesidad de financiación suplementaria para hacer las inversiones básicas. (I)