La crisis de desabastecimiento que amenaza al Reino Unido está causando estragos en las gasolineras, con largas colas de conductores que buscan acaparar hasta la última gota de combustible pese al auge de precios y las “primeras señales” de estabilización anunciadas por el gobierno.

Aunque la demanda de gasolina se sitúa en el 90 % de los niveles prepandémicos, y las refinerías británicas cuentan con suficientes reservas, la mayoría de gasolineras en el Reino Unido acumulan días de sequía a causa de la escasez de transportistas.

Este martes seguían las largas filas de vehículos en gasolineras, al igual que la frustración ciudadana, al tiempo que los conductores de camiones del Ejército están preparados por si tuvieran que ayudar a transportar combustible a las estaciones de servicio.

No obstante, el ministro británico de Transporte, Grant Shapps, afirmó este martes que se ven las primeras “señales tentativas” de que la actual presión sobre las gasolineras del Reino Unido a causa del pánico de la población por el desabastecimiento está comenzando a aflojarse hacia la “estabilización”.

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Shapps aseguró que hay más combustible en las estaciones de servicio que en días previos, pero reconoció que esto no tendrá un impacto inmediato a la hora de aliviar las largas filas de vehículos que esperan para llenar los depósitos ante los surtidores, según declaraciones emitidas por BBC.

“Se ven ahora las primeras y muy tentativas señales de estabilización en las reservas, que aún no se reflejarán en las filas (de automóviles)”, señaló el ministro.

Shapps insistió en que “al igual que dijeron el lunes representantes de la industria, cuanto antes podamos todos regresar a nuestros hábitos normales de compra, antes volverá esta situación a la normalidad”.

El estado de inquietud vivido desde hace días motivó que el Gobierno británico ordenara a los conductores de camiones cisterna del Ejército que estuvieran listos para intervenir en caso de requerirse su colaboración para llevar tanques de combustible a las gasolineras ante la escasez de conductores que sufre el Reino Unido.

Los choferes militares, que serán formados de manera urgente, transportarán la gasolina allí “donde más se necesite y para dar mayores garantías de que el suministro de combustible sigue siendo robusto”, según indicó en un comunicado el Ejecutivo.

La medida fue adoptada ante el agravamiento de la crisis desatada en el Reino Unido por la escasez de conductores y el pánico de los ciudadanos a quedarse sin combustible, que ha disparado la demanda.

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La falta de gasolina y diésel en los surtidores está resultando especialmente preocupante para la Asociación Médica Británica (MBA), que alerta de que sus trabajadores sanitarios “no pueden permitirse” pasarse horas esperando para llenar sus depósitos y piden al Gobierno que garantice el acceso a los trabajadores considerados esenciales.

El vicepresidente del consejo de la BMA, David Wrigley, señaló hoy a la emisora Times Radio que los trabajadores del sector “se suben hoy al coche nerviosos, mirando el contador de gasolina y preguntándose si tendrán suficiente para llevar a cabo su jornada laboral”.

"No podemos estar esperando dos o tres horas en una fila para llenar el depósito cuando tenemos pacientes esperando, así que pedimos al Gobierno que adopte medidas hoy, que establezca un plan y nos diga qué está pasando", alertó.

El Gobierno ha aprobado una prórroga en el periodo de expiración de las licencias de conductores de mercancías peligrosas —autorizados a transportar gasolina— que amplía hasta febrero de 2022 la validez de los permisos que caducaban de aquí a final de año. (I)