En 2025, una misma generación se tomó las calles en distintos puntos del planeta. En Asia, América Latina y África, jóvenes de la Generación Z protagonizaron protestas y estallidos sociales, enfrentándose a gobiernos y evidenciando el malestar de poblaciones enteras.
La Generación Z es como se denomina a las personas nacidas entre 1997 y 2012. Se caracterizan por haber crecido a la par con la digitalización, las redes sociales, la inestabilidad económica y crisis globales sucesivas, como la pandemia, la emergencia climática y los conflictos geopolíticos.
A diferencia de generaciones anteriores, su socialización política ocurrió en entornos digitales, donde la información circula de forma inmediata alrededor del mundo. Por eso, no sorprende que varias de las protestas que ocurrieron este año tuvieran su origen en las redes sociales.
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Nepal: protestas contra corrupción y censura digital
En Nepal, las protestas protagonizadas por jóvenes estallaron en septiembre de 2025 tras una serie de decisiones gubernamentales que incluyeron restricciones al acceso a redes sociales y escándalos de corrupción. Lo que comenzó como una reacción digital, con llamados a manifestarse difundidos por plataformas como TikTok y Facebook, se trasladó rápidamente a las calles de Katmandú y otras ciudades del país.
Las movilizaciones, lideradas en su mayoría por estudiantes y colectivos juveniles, crecieron en intensidad durante varias semanas. Hubo enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, quema de edificios públicos y bloqueos de vías estratégicas.
El estallido culminó con la caída del gobierno de Nepal, y una votación masiva por medio de la plataforma de chat de voz Discord, para elegir a la nueva primera ministra interina del país, Sushila Karki.
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Marruecos: movilizaciones por mejoras en educación y atención sanitaria
En Marruecos, 2025 estuvo marcado por una serie de protestas juveniles que se extendieron entre septiembre y octubre en ciudades como Rabat, Casablanca, Fez y Tánger.
Las protestas comenzaron con un grupo organizado en la plataforma Discord bajo el nombre GenZ 212, en referencia al código telefónico del país. Los manifestantes, compuestos por estudiantes, jóvenes trabajadores y ciudadanos entre sus veinte y treinta años, exigieron mejoras en educación y atención sanitaria, creación de empleo real, mayor justicia social y medidas efectivas contra la corrupción.
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Aunque el Estado prometió diálogo oficial con jóvenes y sectores sociales para atender algunas de sus demandas desde las instituciones públicas, también hubo denuncias fe represión: tribunales marroquíes dictaron penas de prisión de entre 3 y 15 años para al menos una decena de jóvenes implicados en actos violentos ocurridos en el contexto de las protestas, lo que generó críticas de organizaciones de derechos humanos por la severidad de las condenas y el uso del sistema penal para disuadir futuras movilizaciones.
Perú: exigencias políticas y reclamos por problemas estructurales
En Perú, las movilizaciones asociadas con la Generación Z comenzaron a tomar fuerza en septiembre de 2025, en medio de una crisis política que venía acumulándose desde años previos. Un punto de inflexión fue la aprobación de la Ley de Modernización del Sistema Previsional, que imponía nuevas obligaciones a jóvenes desde los 18 años para afiliarse a fondos privados de pensiones.
Desde el inicio, las protestas combinaron exigencias políticas como la renuncia de la presidenta Dina Boluarte y la disolución del Congreso, con reclamos por problemas estructurales como la inseguridad, la corrupción y la precariedad económica. En varias marchas aparecieron símbolos culturales vinculados a la Generación Z, incluidos carteles y banderas del anime One Piece, un emblema que también se ha visto en protestas juveniles en otros países.
Las tensiones escalaron en octubre con enfrentamientos entre manifestantes y la policía en los accesos al Congreso, que dejaron al menos un muerto y cerca de 100 heridos. Pese a las medidas de orden público y a los intentos oficiales por deslegitimar las protestas, colectivos juveniles mantuvieron convocatorias descentralizadas en distintas regiones. La mandataria fue finalmente destituida por el Congreso, y José Jerí asumió como presidente interino.
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México: denuncias de corrupción, violencia y precariedad laboral
En México, las protestas protagonizadas por jóvenes de la Generación Z se intensificaron en noviembre de 2025, con epicentro en la Ciudad de México, aunque también hubo convocatorias en Guadalajara, Monterrey y Puebla.
Las movilizaciones surgieron en redes sociales y fueron impulsadas por colectivos estudiantiles y activistas digitales que denunciaban corrupción, violencia persistente, precariedad laboral y el desgaste de las instituciones democráticas, en un contexto de creciente desconfianza hacia la clase política.
El 15 de noviembre, miles de jóvenes se concentraron en el Zócalo y en avenidas centrales. Aunque muchas protestas comenzaron de forma pacífica, algunas derivaron en enfrentamientos con la policía, con uso de gases lacrimógenos, detenciones y denuncias de uso excesivo de la fuerza, lo que amplificó aún más el malestar juvenil.
A diferencia de movimientos estudiantiles tradicionales, estas protestas se caracterizaron por una estructura descentralizada, sin liderazgos visibles, y por el uso de símbolos culturales, memes y consignas virales que circularon masivamente en TikTok, X e Instagram.
Y, aunque los contextos fueron distintos, en todos los casos las movilizaciones pusieron presión directa sobre los gobiernos y evidenciaron la capacidad de los jóvenes para articular protestas con impacto político.
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