Repulsión. Eso generaba escuchar el nombre de Luis Alfredo Garavito, un hombre transformado en “bestia” que llegó a abusar sexualmente y a asesinar a al menos 200 niños.
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Luis Alfredo Garavito estuvo 24 años preso. No solo tenía memoria fotográfica. Le confiscaron una agenda, la del terror. Bebía brandy, allí iniciaba la tortura.


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Repulsión. Eso generaba escuchar el nombre de Luis Alfredo Garavito, un hombre transformado en “bestia” que llegó a abusar sexualmente y a asesinar a al menos 200 niños.