La Agencia Espacial Europea (ESA) difundió un video en ‘time-lapse’ que muestra tres erupciones solares propagándose hacia el espacio durante un “eclipse artificial”, una observación que podría ayudar a los científicos a comprender uno de los mayores enigmas del Sol.
Las imágenes fueron captadas por la misión Proba-3, que entró en funcionamiento tras su lanzamiento en diciembre de 2024. El sistema está compuesto por dos sondas, conocidas como coronógrafo y ocultador, que vuelan en formación en una órbita altamente elíptica alrededor de la Tierra.
Al alinearse con precisión, el ocultador bloquea el brillo del disco solar y permite observar la corona, la atmósfera exterior del Sol, de forma similar a un eclipse total, pero durante períodos más prolongados y repetidos.
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El video, publicado por la ESA el 19 de enero, condensa en cuatro segundos un eclipse artificial de cinco horas ocurrido el 2 de septiembre de 2025. En las imágenes se observa la corona solar en tonos amarillos, captada con un filtro de helio, mientras que en el centro se integran imágenes simultáneas de la superficie del Sol registradas por el Observatorio de Dinámica Solar de la NASA.
🛰️ | Un raro 'timelapse' de la misión Proba‑3 de la Agencia Espacial Europea (ESA) muestra tres enormes erupciones solares captadas durante un "eclipse artificial" de cinco horas pic.twitter.com/4Dx6jkR5OZ
— ShinRa News Network (@NewsShinra) January 23, 2026
La combinación de ambos conjuntos de datos permite analizar con un nivel de detalle sin precedentes la interacción entre la superficie solar y su atmósfera.
Durante la secuencia se distinguen tres grandes columnas de plasma que emergen del Sol. Aunque a primera vista podrían parecer fulguraciones solares, los científicos explican que se trata de prominencias, enormes estructuras de plasma que se elevan desde la superficie solar y que, al colapsar, expulsan gas ionizado al espacio.
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“Ver tantas erupciones de prominencias en un período tan corto es algo poco común, por eso estoy muy contento de que hayamos podido captarlas con tanta claridad durante nuestra ventana de observación”, afirmó Andrei Zhukov, investigador del Observatorio Real de Bélgica y responsable científico del coronógrafo de Proba-3.
Zhukov explicó que, pese a su intenso brillo, estas prominencias son mucho más frías que la corona que las rodea. Su plasma alcanza temperaturas cercanas a los 10.000 grados, mientras que la corona supera el millón de grados, a pesar de encontrarse más alejada del núcleo solar.
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La razón por la cual la corona es alrededor de 200 veces más caliente que la superficie del Sol sigue siendo uno de los grandes misterios de la física solar. Los investigadores consideran que observaciones como las obtenidas por Proba-3 podrían aportar claves fundamentales para resolver esta incógnita.
Desde que inició sus operaciones hace unos siete meses, Proba-3 ha registrado al menos 50 eclipses. (I)
























