Las autoridades iraníes anunciaron este jueves las tres primeras ejecuciones de presos condenados por su participación en las protestas de enero, en las que supuestamente mataron a dos agentes de seguridad.

“Los tres condenados fueron ahorcados en la ciudad de Qom tras ser declarados culpables de asesinato y de llevar a cabo acciones operativas en favor de Israel y Estados Unidos”, informó la agencia Mizan, del Poder Judicial iraní.

Los ejecutados han sido identificados como Mehdi Ghasemi, Saleh Mohammadi y Saeid Davudi y fueron sentenciados a muerte por el delito de moharebeh (enemistad contra Dios), concepto legal utilizado para castigar delitos contra la seguridad pública, el islam y el espionaje.

Publicidad

Según Mizan, las ejecuciones se produjeron después de que el Tribunal Supremo confirmara las sentencias y de que “se completaran los procedimientos legales, en presencia de abogados defensores”.

De acuerdo con las autoridades, los hechos se remontan al 8 de enero, cuando los acusados atacaron con armas blancas a dos agentes de seguridad en dos puntos de la ciudad de Qom (norte), causándoles la muerte.

Las autoridades señalaron que los tres fueron detenidos en operaciones de seguridad e inteligencia y que confesaron los hechos durante las distintas fases del proceso judicial, además de reconstruir detalladamente el crimen.

Publicidad

Las protestas antigubernamentales de enero, que pedían el fin de la República Islámica, fueron apagadas tras una brutal represión que causó la muerte de 3.117 personas, según el balance oficial, aunque organizaciones de derechos humanos como la opositora HRANA, con sede en EE.UU., situaron la cifra en más de 7.000 y continúan verificando otros 11.000 casos, mientras estiman 53.000 detenidos.

Además, durante 2025 Irán ejecutó a 1.500 personas, según datos de la ONU, lo que representa un aumento del 50 % de ahorcados respecto al año anterior. (I)