La Iglesia católica portuguesa se compromete a “reconocer los errores del pasado” y a “pedir perdón” a las víctimas de la violencia sexual, dijo el jueves el cardenal-patriarca de Lisboa, dos días después de un informe de una comisión independiente con casi 300 testimonios de presuntas víctimas.

“Aquí estamos, plenamente conscientes y comprometidos, dispuestos a reconocer y corregir los errores del pasado”, dijo Manuel Clemente, el máximo prelado de la iglesia portuguesa, durante la misa crismal previa a la Pascua.

El clero está “especialmente atento” a la cuestión de la protección de “los menores dentro de la Iglesia”, a “pedir perdón” por los errores del pasado y a “prevenirlos adecuadamente en el futuro”, añadió durante su homilía en la catedral de Lisboa.

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Su mensaje llega dos días después de que una comisión independiente que investiga las agresiones sexuales en la iglesia recogiera en tres meses cerca de 300 testimonios de presuntas víctimas, 16 de los cuales fueron entregados a las autoridades judiciales.

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La mayoría de los testimonios parecen incriminar a personas directamente vinculadas a la iglesia que, en algunos casos, fueron protegidas por responsables eclesiásticos, dijo el martes el jefe de la comisión independiente, el psiquiatra infantil Pedro Stretch.

Los trabajos de la comisión portuguesa tienen previsto terminar a finales de año y darán lugar a un informe que se presentará a la conferencia episcopal portuguesa. (I)