Agotada y con exceso de trabajo, Julie renunció a su empleo como desarrolladora de videojuegos en Pekín el pasado abril para convertirse en una “hija a tiempo completo”.
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Horas de trabajo agotadoras y un mercado laboral problemático están forzando decisiones inusuales entre los jóvenes chinos.


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Agotada y con exceso de trabajo, Julie renunció a su empleo como desarrolladora de videojuegos en Pekín el pasado abril para convertirse en una “hija a tiempo completo”.