El 30 de octubre, el vuelo 1230 de JetBlue, operado por un Airbus A320-200 (matrícula N605JB) en ruta entre Cancún (México) y Newark (Estados Unidos), sufrió una pérdida momentánea de control en pleno vuelo que dejó más de 15 pasajeros y tripulantes heridos, lo que derivó en acciones correctivas por parte del fabricante europeo.





















