El Gobierno de Guatemala informó este lunes que comprará armas a Estados Unidos tras el final de un embargo de 47 años por parte de la nación norteamericana que le prohibió la venta de equipo militar por violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado interno.
El ministro de la Defensa, Henry Sáenz, aseguró en rueda de prensa que el cese del embargo obedece a los resultados de la lucha contra el narcotráfico por parte del país que preside Bernardo Arévalo de León, también presente en la conferencia junto al militar.
“Guatemala ha alcanzado resultados históricos con mayores incautaciones de drogas”, expuso Sáenz, por lo que “ahora el Gobierno puede hacer negocios con Estados Unidos para aumentar las capacidades de las Fuerzas Armadas”.
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El ministro dijo que, tras el levantamiento del embargo militar, para este año Guatemala tiene previsto destinar unos 52,2 millones de dólares para la compra de armas y equipo para el Ejército.
El embargo militar se instauró hace 47 años debido al irrespeto a los derechos humanos, pero el ministro aseveró que “ya tenemos la certificación para comprar armas a nuestro socio”.
Sáenz comentó que la decisión del Gobierno de Estados Unidos se adoptó durante una reunión convocada por el Gobierno de Donald Trump tras analizar la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado por parte de Guatemala. Sin embargo, aclaró que no se firmó algún acuerdo específico para finiquitar el embargo en cuestión.
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Desde la llegada de Arévalo de León a la presidencia en enero de 2024, Guatemala ha decomisado 30 toneladas de cocaína, así como seis millones de matas de marihuana. Sáenz destacó que desde la investidura del actual presidente descendieron los vuelos vinculados al narcotráfico en territorio aéreo guatemalteco.
De acuerdo al mismo ministro, hasta la fecha la compra de armas por parte del Gobierno se hacía a Colombia a Israel debido al embargo estadounidense.
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El conflicto armado interno de Guatemala (1960-1996), que se extendió durante 36 años, dejó más de 250.000 víctimas entre muertos y desaparecidos hasta la firma de la paz en 1996. La Comisión de Esclarecimiento Histórico registró 626 masacres, cometidas principalmente por el Ejército, apoyado por estructuras de patrulleros civiles. (I)


