Este lunes se conocieron a nivel mundial las revelaciones llamadas ‘Facebook Papers’, luego de que periodistas de diversas redacciones trabajaran juntos para obtener acceso a miles de páginas de documentos internos de la empresa obtenidos por Frances Haugen.

La denunciante Haugen, a quien se conoce como ‘la delatora de Facebook’, fue una empleada de la exitosa red social que trabajaba como gestora de productos en el equipo de integridad cívica de Facebook.

El proyecto Facebook Papers representa una colaboración entre 17 organizaciones de noticias estadounidenses, incluida The Associated Press.

De acuerdo a las versiones de Haugen, Zuckerberg tiene un control férreo sobre Facebook Inc. Posee la mayoría de las acciones con derecho a voto de la empresa, controla su junta directiva y se ha rodeado cada vez más de ejecutivos que no parecen cuestionar su visión.

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El lanzamiento del proyecto The Facebook Papers sigue a informes similares de The Wall Street Journal, obtenidos de los mismos documentos, así como a la aparición de Haugen en el programa de televisión de CBS “60 Minutes” y su testimonio del 5 de octubre en el Capitolio, en Washington, ante un subcomité del Senado de EE. UU.

Los documentos en sí son versiones redactadas de divulgaciones que Haugen ha realizado durante varios meses a la Comisión de Bolsa y Valores, alegando que Facebook estaba priorizando las ganancias sobre la seguridad y ocultando su propia investigación a los inversores y al público. Estas quejas cubren una variedad de temas, desde sus esfuerzos por seguir aumentando su audiencia, cómo sus plataformas pueden dañar a los niños, hasta su presunto papel en la incitación a la violencia política.

Medios como The New York Times o The Washington Post han recopilado miles de páginas de documentos internos de Facebook que fueron proporcionados al Congreso de Estados Unidos por la exempleada Haugen. Estos documentos filtrados muestran a la red social como una empresa en conflicto interno donde los datos sobre los daños que causa son abundantes, pero las soluciones, y mucho menos la voluntad de actuar en consecuencia, se estancan en el mejor de los casos.

La crisis expuesta por los documentos muestra cómo Facebook, a pesar de sus buenas intenciones declaradas regularmente, parece haber caminado con lentitud o haber dejado de lado los esfuerzos para abordar los daños reales que la red social ha magnificado y en ocasiones creado. Revelan numerosos casos en los que los investigadores y los trabajadores de base descubrieron problemas profundamente arraigados que la empresa luego pasó por alto o ignoró.

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La responsabilidad final de este estado de cosas recae en el CEO Mark Zuckerberg, quien tiene lo que la exempleada Frances Haugen describió como poder dictatorial sobre una corporación que recopila datos de aproximadamente 3 mil millones de personas en todo el mundo.

Las mismas versiones redactadas de esos documentos se están proporcionando a los miembros del Congreso como parte de su investigación, han informado los medios estadounidenses que hacen parte del consorcio que ha comenzado a revelar los Facebook Papers. (I)