Tomás Gimeno, el hombre desaparecido junto a sus dos hijas Anna y Olivia, de uno y seis años respectivamente, el pasado 27 de abril en la isla española de Tenerife, habría dado muerte a las niñas en su finca y arrojado sus cuerpos al mar, en un plan preconcebido para causar a su expareja el mayor dolor, según la investigación.

Son datos de un auto judicial difundido este sábado, tras conocerse que Olivia, la niña mayor, cuyo cadáver fue localizado el pasado jueves, dentro de una bolsa de deporte y hundido en el mar a mil metros de profundidad, murió a causa de un edema pulmonar agudo, de acuerdo a las primeras informaciones de la autopsia.

Según la magistrada encargada de dirigir la investigación, Gimeno, de 35 años, "de manera deliberada quiso colocar (a su expareja y madre de sus hijas) en la incertidumbre acerca de la suerte o destino que habían sufrido en sus manos Olivia y Anna".

Quién es Tomás Gimeno, ‘El Monstruo de Tenerife’, que asesinó a sus dos pequeñas hijas y sigue desaparecido

En el auto, la jueza deja sin efecto la vigente orden internacional para la detención del presunto parricida por el delito de sustracción menores y sustituirla por otra por dos delitos agravados de homicidio y uno contra la integridad moral en el ámbito de la violencia de género.

Publicidad

Las pequeñas Anna (1 año) y Olivia (6 años), las víctimas de su propio padre.

La magistrada expone en el mismo texto los resultados de la investigación en un relato en el que revela que, desde que se rompió la relación entre los padres de las niñas, hace cerca de un año, Tomás dedicó a su expareja Beatriz Zimmermann “un trato vejatorio y denigrante” con “comentarios descalificativos, ofensivos y ultrajantes”.

Con ellos, señala, pretendía menospreciar a la madre de sus hijos "por haber rehecho su vida con una nueva pareja" y aseguraba no tolerar "que compartiera momentos con sus hijas".

Cronología del día de los asesinatos

El martes 27 de abril, Gimeno acordó con su exesposa pasar la tarde con sus hijas, lo que implicaba recogerlas a las 5pm y llevarlas de nuevo a casa a las 9pm. Primero llevó a Olivia a clases de alemán.

Más tarde, Gimeno se dirigió con las niñas a casa de sus padres, dejó allí a Anna, de 1 año de edad, y llevó a Olivia a clases de tenis hasta aproximadamente las 6:30pm., de acuerdo al informe.

Después de recoger a Olivia, poco antes de las 8pm, llegó a su casa en Igueste de Candelaria. “Presuntamente, en dicha finca Gimeno dio muerte a sus hijas, envolviéndolas en toallas e introduciéndolas en bolsas de basura y estas en bolsas de deporte, que colocó en su coche”, agrega el documento.

Poco antes de las 21:30 el padre llegó hasta la Marina en Santa Cruz de Tenerife. Tras estacionar el vehículo, realizó tres viajes desde el vehículo hasta su barco para llevar distintos objetos, entre los que estaban las bolsas de deporte en cuyo interior presuntamente se encontraban los cuerpos de Olivia y Anna. Finalmente, a las 21:40 horas zarpó con la embarcación.

Publicidad

A las 21:50, desesperada, Beatriz Zimmerman llamó de nuevo a Gimeno que le gritó por teléfono que ya no iba a ver ni a las niñas ni a él, que se iba con ellas y que iba a empezar una nueva vida.

Cuando ya estaba suficientemente alejado de la costa y sobre una zona que conocía profunda, hacia las 22:30 horas, Gimeno arrojó al mar desde su barco las bolsas de deporte que contenían en cuerpo sin vida de su hija Olivia y presuntamente el de su hija Anna, ambas amarradas a un ancla por medio de una cadena y un cabo.

“Hacia las 23:15, Gimeno se cruzó con una embarcación de la Guardia Civil, que realizó una propuesta de sanción contra él por incumplir el toque de queda. Seguidamente, volvió a atracar su barco. A las 23:45, se dirigió a una gasolinera cercana y compró un cargador de móvil, cigarros y agua, regresando minutos antes de las 00.00 horas a la Marina, dirigiéndose con el vigilante de seguridad a su oficina a cargar el móvil. A las 00:27 regresó de nuevo a su barco y zarpó por última vez”, detalla el informe.

El pasado viernes 11, las autoridades hallaron el cuerpo sin vida, en el fondo del mar, de Olivia, la niña de seis años desaparecida hace mes y medio en Tenerife junto a su hermana Anna.

Autopsia de Olivia

Este sábado además el Tribunal Superior de Justicia de Canarias comunicó que la pequeña Olivia Gimeno falleció a causa de un edema agudo de pulmón, según la autopsia a la que fue sometido su cuerpo, y a la espera del resultado de los análisis toxicológicos, biológicos e histopatológicos.

El cuerpo de Anna aún no ha sido hallado. Tampoco hay rastros de Tomás Gimeno.

El buque oceanográfico Ángeles Alvariño regresa al Puerto de Santa Cruz de Tenerife por cuestiones técnicas este sábado. El buque continúa la búsqueda de la pequeña Anna y de su padre Tomás G., tras encontrar en la tarde del jueves el cadáver de su hermana Olivia de 6 años a 1.000 metros de profundidad. EFE/Ramón de la Rocha Foto: EFE

La mayoría de los 39 asesinatos de menores por sus padres o las parejas o exparejas de sus madres registrados en España desde 2013 se produjeron tras la separación, el divorcio o el inicio de la mujer de una nueva relación sentimental. El caso de estas dos niñas sería uno de ellos, pues aún no figuran en estadísticas oficiales.

En lo que va de año, 17 mujeres y dos menores fueron asesinados en crímenes machistas en España, según datos oficiales. (I)