Varios puntos de la isla de San Vicente, en el país caribeño de San Vicente y las Granadinas, se quedaron sin luz en la madrugada de este domingo, al registrarse nuevas explosiones en La Soufriere, un volcán que despertó este fin de semana tras más de cuatro décadas inactivo.

La isla quedó sepultada el sábado por un manto de ceniza y el olor a azufre impregnó el aire después de una serie de erupciones del volcán.

La actividad sísmica forzó la evacuación de las cerca de 16.000 personas.

La Organización Nacional para el Manejo de Emergencias (NEMO) del país informó de “otro evento explosivo” el domingo por la mañana temprano, momento en el que “la mayoría del país [está] sin energía y cubierto de cenizas”.

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Se espera que la fase explosiva del volcán dure varios días o incluso semanas, según el Centro de Investigación Sísmica de la Universidad de las Indias Occidentales (UWI), que recomendó a los residentes que eviten inhalar la ceniza volcánica.

Casas y calles cubiertas de cenizas tras la actividad del volcán La Soufriere, en el lado norte de Barlovento, en San Vicente y las Granadinas. Foto: EFE

Una capa de polvo blanco cubrió carreteras, casas y edificios en San Vicente después de las primeras explosiones, registradas el viernes.

“El sábado por la mañana, la isla de más de 110.000 habitantes parecía un paraíso invernal, aunque cubierto de cenizas”, escribió el portal de noticias news784.com.

La visibilidad en algunas áreas era extremadamente limitada, mientras que en la capital, Kingstown, en el extremo opuesto de la isla, la ceniza causó una fina neblina, dijo el portal.

El espeso polvo se desplazaba 175 kilómetros hacia el este, llegando a la vecina isla de Barbados.

“Se ha instado a los habitantes de Barbados a permanecer en el interior de sus casas mientras las espesas columnas de ceniza volcánica se mueven a través de la atmósfera”, dijo la Agencia Caribeña para el Manejo de Emergencias en Desastres.

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La erupción inicial de La Soufriere, el volcán más elevado de San Vicente y las Granadinas, escupió cenizas calientes y humo a unos 6.000 metros de altura en la mañana del viernes.

Una segunda erupción más pequeña ocurrió en la tarde del viernes, generando una nube de cenizas de unos 4.000 metros de altura, según el centro de investigaciones sísmicas de la Universidad de las Indias Occidentales.

El primer ministro, Ralph Gonsalves, informó el sábado de que no hay suministro de agua en gran parte de la isla y que el espacio aéreo del país está cerrado debido a la ceniza. Alrededor de 3.000 personas pasaron la noche en refugios.

“Es una gran operación la que estamos enfrentando”, dijo Gonsalves a NBC News y agregó que su gobierno ha estado en contacto con otros países que le han ofrecido ayuda. Guyana y Venezuela están enviando barcos con suministros, detalló.

Órdenes de evacuación causaron pánico

La Soufriere, de 1.235 metros de altura, no había entrado en erupción desde 1979, y su mayor erupción ocurrió hace más de un siglo, en 1902, cuando murieron más de mil personas.

Había estado rugiendo por meses, hasta que finalmente estalló.

“Tratamos de estar bien. Afuera hay un silencio sepulcral”, dijo Vynette Frederick, una abogada de 44 años originaria de Kingstown.

Zen Punnett, habitante de esta isla de 30 kilómetros de longitud, dijo que la gente entró en pánico el jueves a medida que se emitían las órdenes de evacuación, pero que las cosas se calmaron ya un poco el viernes.

“Todo se ha vuelto más turbio. Nos quedamos adentro”, dijo.

La agencia de manejo de emergencias publicó fotos de un barco de la Guardia Costera evacuando a residentes de un área que anteriormente se habían negado a irse.

El viernes en la tarde ya habían sido evacuadas todas las personas que habitan en la zona roja de riesgos a áreas más seguras, informaron las autoridades y barcos cruceros están colaborando en las tareas de evacuación.

La policía de San Vicente y las Granadinas emitió el sábado un llamamiento para que cesen las bromas en las llamadas telefónicas a los servicios de emergencia.

“Estamos en medio de serias maniobras de evacuación y seguridad para resguardar y rescatar a las personas afectadas por la erupción”, dijo la agencia.

“Estas llamadas irresponsables desvían recursos y personal muy necesarios de las tareas de evacuación”. (I)