El presidente ruso, Vladímir Putin, realizó hoy sus primeras declaraciones públicas sobre la actualidad internacional de 2026, pero evitó criticar expresamente al presidente de EE.UU., Donald Trump, por su política hacia Venezuela, Irán o Groenlandia.
“Decenas de países en todo el mundo sufren por el desprecio de sus derechos soberanos, por el caos y el desorden, ya que carecen de la fuerza y los recursos para defenderse”, dijo al recibir las cartas credenciales de más de una treintena de embajadores en la Sala de Alejandro del Gran Palacio del Kremlin.
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Al igual que otros altos funcionarios rusos antes que él, Putin se abstuvo de mencionar a Trump, que el miércoles consideró al presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, como el principal obstáculo para la paz en ese país.
Contra la ley del más fuerte
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“La situación en la arena internacional se degrada cada vez más y más. Yo creo que eso nadie puede negarlo”, dijo el presidente ruso, quien recordó que “la paz no viene sola, sino que se construye cada día”.
Denunció que “se agravan antiguos conflictos y aparecen nuevos focos de tensión” y que la diplomacia “es a menudo sustituida por acciones unilaterales y muy peligrosas”.
“En vez del diálogo entre los países, suena el monólogo de aquellos que según la ley del más fuerte consideran admisible imponer su voluntad, dar lecciones e impartir órdenes”, lamentó Putin, quien en febrero de 2022 ordenó la invasión de Ucrania, origen de la actual guerra.
En su alocución Putin instó a todos los países a respetar “el derecho internacional” con el fin de crear “un nuevo y más justo orden mundial multipolar”.
“Un orden mundial en el que cada país tenga derecho a su propio modelo de crecimiento, a decidir su destino y a conservar, sin influencia exterior, su cultura y tradición”, señaló.
Ni una palabra de Irán o Venezuela
Aunque recibió las credenciales de varios países de Asia Central y el mundo árabe, como Afganistán, Arabia Saudí, Líbano o Argelia, así como de Israel, Putin no aludió a la situación en torno a Irán.
De hecho, se mostró interesado en un Afganistán “unido, independiente y pacífico, libre de guerras, terrorismo y narcotráfico”, al dirigirse al primer embajador del régimen de los talibanes.
Tampoco hizo referencia a la captura por fuerzas especiales estadounidenses, el pasado 3 de enero, del presidente venezolano, Nicolás Maduro, al que recibió en mayo pasado en el Kremlin, aunque defendió la soberanía cubana.
“Siempre hemos brindado y seguimos brindando asistencia y apoyo a nuestros amigos cubanos, y nos solidarizamos con su determinación de defender su soberanía e independencia con todas sus fuerzas”, dijo.
Al dirigirse al nuevo jefe de la legación cubana, Enrique Orta González, el líder ruso señaló que Rusia y Cuba están unidas por unas relaciones “verdaderamente sólidas y amistosas”.
También recibió las credenciales de los embajadores de Brasil, Colombia, Perú y Uruguay.
Una pronta paz en Ucrania
Además, abogó por lograr “cuanto antes mejor” un arreglo pacífico en Ucrania, para lo que llamó a reabrir el debate para la creación de una nueva arquitectura de seguridad global que contemple los intereses de todo el mundo.
Rusia planteó “variantes y decisiones racionales que podrían satisfacer a todos en América, Europa y Asia, en todo el mundo”, subrayó.
“Nuestro país aspira a una paz duradera y sólida que garantice de manera fiable la seguridad de todos y cada uno. Sin embargo, no todos, incluido Kiev y las capitales que le apoyan, están preparados”, dijo.
Putin recordó que la crisis en Ucrania es consecuencia del menosprecio “durante muchos años” de los legítimos intereses de Rusia y del incumplimiento de “la promesa pública” de las potencias occidentales de no ampliar la OTAN hacia el Este.
El Kremlin se mostró hoy dispuesto a recibir a los emisarios de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Yared Kushner (cuyo viaje fue adelantado por la prensa internacional) para discutir el plan de paz estadounidense.
Restablecimiento de lazos con la UE
Durante la ceremonia Putin recibió también las credenciales de diez embajadores europeos, entre ellos los de Francia, Italia, Portugal o Suecia.
“Rusia está dispuesta al restablecimiento del necesario nivel de relaciones” con Europa, dijo, después de que algunos dirigentes europeos hablaran de reanudar el diálogo con Moscú.
Putin admitió que “el diálogo y los contactos se han reducido al mínimo, tanto en el ámbito oficial, como en el empresarial y público, pero no por culpa nuestra”.
“Quiero creer que con el tiempo la situación cambiará y nuestros países volverán a una comunicación normal y constructiva basada en el respeto a los intereses nacionales y la consideración de las legítimas preocupaciones de seguridad”, aseveró.
El Ministerio de Exteriores ruso sí condenó el apresamiento de Maduro -Moscú recordó hoy su inmunidad- y la injerencia exterior en Irán, al tiempo que se abstuvo de criticar la represión violenta de las multitudinarias protestas antigubernamentales en la República Islámica.