Los científicos han descubierto cómo la serotonina, una sustancia química cerebral clave a la que se dirigen muchos antidepresivos, puede amplificar las señales en el sistema auditivo del cerebro, empeorando los síntomas del tinnitus (zumbido).

Así lo revela un estudio de la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón, que fue publicado por la revista científica Las Actas de la Academia Nacional de Ciencias y que fue compartido por el portal digital Earth, especializado en la naturaleza, la ciencia y el medioambiente.

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La investigación ofrece una explicación biológica más clara de por qué el tinnitus a veces empeora durante el tratamiento, convirtiendo los informes de los pacientes en algo que los científicos ahora pueden probar y medir.

Relación entre el tinnitus y la serotonina

El estudio reseña que dentro de los circuitos auditivos de los ratones, la señal surgió donde las células cerebrales relacionadas con el estado de ánimo se conectan directamente con las vías de procesamiento del sonido.

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De acuerdo a la revista Earth, en la Universidad de Salud y Ciencias de Oregón (OHSU), Laurence Trussell, Ph. D., relacionó esa actividad con la serotonina y demostró que una señalización más intensa se correlacionaba con un comportamiento consistente con el zumbido fantasma en los oídos.

El efecto -apunta- no se limitó a un cambio vago en el estado cerebral, sino que siguió una ruta definida hacia las células que ayudan a dar forma a cómo se procesa el sonido.

Eso no significa que todos los fármacos que aumentan la serotonina empeoren los síntomas, pero sí plantea -refiere- la cuestión más importante de por qué este zumbido puede volverse tan persistente.

Vivir con ruido

La investigación señala que en los pacientes, el tinnitus —la percepción de sonidos sin una fuente externa— puede persistir durante todo el día en forma de zumbidos, pitidos, rugidos o silbidos.

Las vías auditivas dañadas pueden enviar señales nerviosas alteradas tras una lesión o con la edad, y el cerebro puede llenar el silencio con ruidos no deseados, detalla el escrito.

La revista menciona que un estudio global estimó que el 14,4 % de los adultos ha experimentado tinnitus, y alrededor del 2 % reportó síntomas graves que pueden afectar el sueño y la atención con el tiempo.

Se destaca que muchos pacientes se enfrentan a este problema mientras toman inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS), antidepresivos que mantienen una mayor cantidad de serotonina activa entre las células cerebrales.

Estos medicamentos pueden aliviar la depresión y la ansiedad, pero algunas personas informan de un zumbido en los oídos más intenso después de comenzar el tratamiento o cambiar las dosis, puntualizan los investigadores.

“Este estudio subraya la importancia de que los médicos reconozcan y validen los informes de los pacientes sobre aumentos del tinnitus asociados a la medicación”, indicó Trussell y sugirió que es fundamental realizar un seguimiento, ya que los síntomas del estado de ánimo no tratados pueden causar daño si se interrumpe la medicación bruscamente.

El tinnitus transmite señales al cerebro

Un examen detenido de esta investigación identifica el núcleo coclear dorsal, una región cerebral temprana que ayuda a clasificar el sonido antes de que llegue a la conciencia.

La serotonina que llega a esa zona, según el estudio, excita células específicas encargadas de modular el sonido, provocando que se activen con mayor rapidez antes de que las áreas superiores del cerebro interpreten las señales.

Se explica que la exposición al ruido también aumentó los niveles de serotonina en esta región auditiva durante comportamientos similares al tinnitus en ratones, lo que ayudó a determinar dónde actúa la señal química dentro de una vía definida.

Para comprobar si esta vía era realmente la causante del efecto, el equipo científico de la universidad recurrió a la optogenética, una técnica que utiliza la luz para controlar células cerebrales específicas.

Al dirigir luz de fibra óptica a las neuronas productoras de serotonina, los investigadores -detalla la revista científica Earth- pudieron desencadenar actividad con una sincronización precisa. Tras la estimulación, se indica que los ratones reaccionaron en pruebas de sobresalto como si un sonido oculto hubiera llenado momentos de silencio.

Si bien el comportamiento animal no puede reproducir completamente la sensación humana, se destaca que sí puede revelar la actividad cerebral vinculada a la percepción cuando el estímulo es el sonido.

Bajando el volumen del timbre

Earth resalta que los investigadores también comprobaron si reducir la actividad en el mismo circuito podría aliviar los síntomas similares al tinnitus.

Se indicó que mediante la quimiogenética, un método que usa receptores modificados genéticamente y fármacos diseñados para controlar células específicas silenciaron la vía de la serotonina que inerva la región auditiva.

El bloqueo de un receptor de serotonina produjo resultados similares, lo que apunta a una diana farmacológica más precisa y sugiere que los tratamientos futuros podrían centrarse en estos receptores para reducir los síntomas, refiere el estudio.

“Las personas que padecen tinnitus deben colaborar con su médico para encontrar un régimen farmacológico que les proporcione un equilibrio entre el alivio de los síntomas psiquiátricos como la depresión y la ansiedad, al tiempo que minimiza la experiencia del tinnitus”, apuntó Trussell a la revista científica.

Agregó que nadie debería interrumpir un tratamiento con antidepresivos por su cuenta, ya que los cambios repentinos pueden -aseguró- empeorar los síntomas o desencadenar el síndrome de abstinencia, y siempre deben ser supervisados ​​médicamente.

Circuito en ratones sirve de guía

Los resultados obtenidos con ratones brindan a los científicos, según el estudio, un control que los estudios en humanos generalmente no pueden ofrecer, especialmente dentro de los diminutos circuitos cerebrales, evitando así las pruebas invasivas.

Ese control reveló -detalla la revista- la relación de causa y efecto, ya que los investigadores podían aumentar o disminuir una ruta a voluntad dentro de los mismos animales.

No obstante, se manifiesta que el tinnitus humano está relacionado con el historial auditivo, el estrés, el sueño, la dosis de medicación, el daño auditivo y los sistemas de atención del cerebro. Por lo tanto, un circuito en ratones sirve de guía para la investigación en humanos.

La investigación sugiere que los tratamientos futuros podrían centrarse en células específicas en lugar de alterar la señalización química en todo el cerebro, lo que potencialmente preservaría los beneficios de la serotonina para el estado de ánimo al tiempo que reduce la actividad en los circuitos auditivos que pueden amplificar el zumbido durante el tratamiento.

Para convertir esa idea en realidad, se concluye que se necesitarán datos humanos que permitan identificar qué pacientes tienen más probabilidades de experimentar un empeoramiento de los síntomas al tomar medicamentos que aumentan la serotonina.

Mientras tanto, el estudio determina que la medida más práctica es escuchar con atención: prestar mucha atención cuando los pacientes informan de cambios después de comenzar el tratamiento o ajustar las dosis. (I)