Un inusual suceso se dio el pasado 16 de noviembre en la localidad de Jacinto Arauz, en la provincia de La Pampa, Argentina. Una mujer, solo identificada como I. R., fue reportada como desaparecida por su esposo desde hacía casi 24 horas, en lo que se cree es un caso de abducción extraterrestre.

En el momento de la desaparición, la pareja trabajaba en un campo ubicado a unos 15 km del casco urbano de Jacinto Arauz. Según declaró el hombre a medios argentinos, su mujer salió a caminar y no volvió; aparentemente vio una “fuerte luz” en el campo y la siguió.

En la búsqueda de la mujer —que posteriormente apareció a 65 kilómetros de donde se la vio por última vez— participaron equipos de General San Martín, de la Unidad Regional III y de la Sección Canes.

En la prensa argentina se indica que durante la búsqueda de la mujer se dio una extraña interferencia, que dificultó la tarea de los policías. Supuestamente el teléfono de la desaparecida perdió conexión y, además, los perros adiestrados que intentaban dar con su paradero caminaban en los alrededores de la casa y regresaban, como si perdieran el rastro en ese radio.

También, mientras la mujer estaba desaparecida, sus familiares habrían recibido algunas llamadas de su celular. No obstante, cuando atendían no escuchaban su voz sino una especie de zumbido o viento, señalaron los investigadores.

Finalmente, I. R. apareció cerca de las 08:00 del 17 de noviembre, a unos 60 kilómetros de su hogar. El diario de La Pampa detalla que para entonces la Policía ya había conseguido la colaboración de una avioneta privada para sobrevolar la zona. Estaba en estado de shock, al punto de que no podía hablar con las autoridades ni con sus familiares.

Demi Lovato opina qué el término “aliens” es ofensivo para los extraterrestres

Videos de ovnis son verídicos, confirma la Marina de EE.UU.

Según el ufólogo Óscar Quique Mario, debido al estado que presentaba la mujer respecto del calzado y la ropa que llevaba puesta, se descarta que haya realizado el recorrido a pie.

”Es imposible que haya caminado todos esos kilómetros, no hay huellas de polvo ni de tierra, ni tampoco síntomas de cansancio que nos hagan suponer que pudo haber hecho eso. Además, se trata de una persona con obesidad”, consideró el ufólogo. (I)