Un juez del condado de Cook ha ordenado la detención de Henry L, un hombre de 22 años de nacionalidad ecuatoriana, tras ser formalmente acusado de secuestro y agresión sexual criminal de una víctima de 12 años. El arresto se produjo en una vivienda de la cuadra 4800 de West Crystal Street, en Chicago, luego de que los padres de una niña de 12 años alertaran a las autoridades sobre su desaparición y proporcionaran la ubicación exacta tras rastrear el dispositivo móvil de su hija.

Según los documentos judiciales presentados por la fiscalía, el contacto entre Henry y la menor inició el pasado 2 de diciembre a través de la red social Instagram. Durante las interacciones iniciales, la niña informó al acusado que tenía 12 años, mientras que Henry afirmó tener 15. La comunicación se trasladó posteriormente a la aplicación WhatsApp, periodo durante el cual el acusado visitó el exterior del domicilio de la menor en diversas ocasiones. El 23 de diciembre, los padres llamaron a los servicios de emergencia a las 7:00 horas tras notar la ausencia de la niña y localizar su teléfono en la residencia de Henry.

El informe de la fiscalía detalla que, al ser abordado por los agentes de policía, Henry proporcionó una fecha de nacimiento falsa con la intención de hacerse pasar por un adolescente de 16 años. No obstante, las autoridades confirmaron que el detenido tiene 22 años. En el lugar, los oficiales observaron marcas físicas en el cuello de la menor, quien salió del segundo piso de la vivienda tras responder a las llamadas de sus familiares. La víctima fue trasladada a un centro médico donde se completó un kit de recolección de evidencias de agresión sexual, y los investigadores recuperaron material genético adicional del domicilio del sospechoso.

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En su declaración ante los investigadores, la víctima relató que Henry la trasladó a su habitación bajo la premisa de que no ocurriría ningún incidente. “L. me llevó a su residencia tras prometerme que no pasaría nada”, indica la petición de detención. La menor añadió que, una vez en el lugar, solicitó detener el encuentro y regresar a su hogar, pero fue retenida por la fuerza. Por su parte, Henry admitió ante la policía haber mantenido los encuentros y reconoció saber que la menor era menor de edad, aunque alegó que creía que ella tenía 15 años. El juez James Murphy III determinó que el acusado permanezca bajo custodia debido a la gravedad de los cargos y la evidencia presentada. (I)