En medio del aumento de la presencia de autoridades en aeropuertos de Estados Unidos, crece también la incertidumbre entre los viajeros sobre el alcance de sus controles. Aunque el foco suele ponerse en el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), en realidad son varias las agencias que operan en las terminales, cada una con funciones específicas.

La principal encargada de la seguridad en los vuelos es la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA). Sus controles están orientados a prevenir riesgos y garantizar que los pasajeros no transporten objetos peligrosos. Entre sus atribuciones está la verificación de identidad, que desde mayo de 2025 exige documentos compatibles con el sistema REAL ID, aunque existen alternativas para quienes no lo tengan.

Además, la TSA puede realizar inspecciones físicas mediante escáneres o revisiones manuales, así como examinar el equipaje de mano. También regula el transporte de líquidos, limitados a envases de hasta 100 mililitros, salvo excepciones médicas, y puede solicitar que dispositivos electrónicos grandes sean revisados por separado.

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Por su parte, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) tiene un mayor margen de acción, especialmente al momento de ingresar al país. Esto se debe a la denominada “excepción de búsqueda en frontera”, que le permite realizar inspecciones más exhaustivas.

En ese contexto, los agentes de CBP pueden revisar dispositivos electrónicos como celulares o computadoras. Estas inspecciones pueden ser básicas, sin necesidad de orden judicial, o más avanzadas si existe sospecha razonable. Sin embargo, no tienen autorización para acceder a información almacenada exclusivamente en la nube.

La CBP también está facultada para revisar el dinero que transporta un viajero. En caso de llevar más de 10.000 dólares, es obligatorio declararlo, aunque no se trate de una actividad ilegal. Asimismo, puede inspeccionar alimentos o productos agrícolas y aplicar sanciones si no han sido reportados.

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Otra de sus funciones incluye la recolección de datos biométricos, como huellas dactilares y fotografías, un procedimiento obligatorio para personas no ciudadanas que ingresan a Estados Unidos.

En cuanto al ICE, su rol en los aeropuertos ha generado debate. De acuerdo con autoridades, su presencia responde principalmente a tareas de apoyo en accesos y salidas, con el objetivo de reforzar controles y agilizar el flujo de pasajeros.

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No obstante, también se ha planteado la posibilidad de que esta agencia realice detenciones de personas en situación migratoria irregular dentro de los aeropuertos. Según declaraciones del presidente Donald Trump, estos operativos podrían llevarse a cabo, aunque funcionarios como Tom Homan han señalado que las labores migratorias no representan un cambio sustancial respecto a lo que ya se venía haciendo.

En este contexto, se recomienda a los viajeros conocer qué puede revisar cada agencia y cuáles son sus derechos, especialmente ante inspecciones de dispositivos o interrogatorios en puntos de control. (I)