Los sacerdotes tienen “la imperiosa obligación”, cuando se enteran, en el marco de una confesión, de casos de pedocriminalidad, de alertar para “poner fin a esos hechos”, consideró este viernes el ministro francés de Justicia, Éric Dupond-Moretti.
Publicidad
Un demoledor informe sobre abusos sexuales a menores de edad tiene en el ojo del huracán a la iglesia católica en Francia.


Publicidad
Los sacerdotes tienen “la imperiosa obligación”, cuando se enteran, en el marco de una confesión, de casos de pedocriminalidad, de alertar para “poner fin a esos hechos”, consideró este viernes el ministro francés de Justicia, Éric Dupond-Moretti.