El presidente Gustavo Petro se sentó a conversar —así, sin tanto protocolo— con el streamer Westcol. Fue en vivo, desde la Casa de Nariño, y la transmisión explotó: casi 700.000 personas conectadas al mismo tiempo.

Hablaron de todo un poco: juventud, trabajo, estudio, redes sociales. De esas charlas que parecen relajadas, pero que de repente se ponen densas.

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Al inicio, Petro incluso hizo un pequeño recorrido por el palacio. Iba mostrando detalles, como quien enseña su casa. Se detuvo en unas mariposas amarillas —un guiño claro a García Márquez— y explicó su significado. Un momento más tranquilo, casi íntimo, dentro de todo el ruido digital.

Pero claro, lo que más dio de qué hablar vino después.

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En medio de la conversación, Westcol lanzó una pregunta directa:“¿Por qué usted cree que Colombia es país potencia en OnlyFans?

Petro respondió primero en tono ligero, casi bromeando:“Porque las mujeres son muy bonitas, pero también porque vivimos en pobreza”.

Y ahí la charla cambió de tono.

El presidente profundizó y habló de algo más incómodo, de lo que hay detrás. De la falta de oportunidades, de la necesidad. También mencionó a quienes consumen ese contenido, usando palabras fuertes:

Entonces un viejo degenerado, pensionado, europeo o gringo que vive solo, que no se puede conseguir una novia, porque allá es diferente, entonces ven a esas muchachas en esas páginas y se deslumbran; descargan toda su perversidad oculta en la joven que está al otro lado de la pantalla, y eso las enferma”.

Después de eso, Westcol llevó la conversación a algo más cercano a su realidad. Habló de Medellín, de lo que se ve en la calle, no en internet. Mencionó el Parque Lleras y lo describió sin rodeos: “En el Parque Lleras, puede ser el parque al aire libre de prostitución más grande que tenga Latinoamérica”.

Petro recogió esa idea y volvió al punto social. Habló de historias que, según él, se repiten: jóvenes cargando responsabilidades demasiado grandes, familias rotas, contextos difíciles.

“Hay que hablar con esos jóvenes, son personal que posiblemente el papá se volvió drogadicto y terminó en una cárcel… Entonces es una joven de 21 o 22 años con una carga que ninguno de nosotros tendría a esa edad, y eso tiene que ver con el Estado, porque es un derrumbe de la familia”, comentó el mandatario colombiano. (I)