Una empresa londinense reventó la burbuja que estaba a su alrededor y demostró que no todo lo que “brilla es oro”. En los últimos días, se conoció que la empresa había engañado a todos sus inversores.
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La empresa había incumplido el pago de un préstamo de 50 millones de dólares.


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Una empresa londinense reventó la burbuja que estaba a su alrededor y demostró que no todo lo que “brilla es oro”. En los últimos días, se conoció que la empresa había engañado a todos sus inversores.