La Policía Boliviana activó la búsqueda de dos presos brasileños, detenidos preventivamente por el asesinato de un comerciante y señalados por ser sicarios, que se fugaron la madrugada de este martes de la cárcel de Palmasola, la más grande del país ubicada en la oriental Santa Cruz.

El comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, Erick Holguín, informó que los prófugos son Emerson Michael D.B. de 22 años y Andre Luis X.D. de 38 que cumplían reclusión por los delitos de “asesinato y portación ilegal de armas de fuego”.

Holguín afirmó que el control interno del penal constató la ausencia de ambos reclusos esta mañana, “al momento de realizar el control” y “al hacer el recorrido por el área perimetral” del pabellón en el que se encontraban recluidos.

“Habrían forzado una rejilla (del pabellón) por la que salen del régimen cerrado hacia un espacio donde dividen dos muros” y “habrían utilizado una escalera en el interior del recinto para limpiado del tanque de agua”, aseguró el jefe policial a medios locales.

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Los reos utilizaron una soga gruesa y trozos de tela atados para deslizarse por un muro alto de concreto colindante a una zona boscosa.

El director departamental de Régimen Penitenciario de Santa Cruz, Mauricio Romero, señaló que se identificó a “una persona sospechosa externa”, quien se cree entregó “algunas telas” después de ingresar al perímetro exterior de la cárcel.

Una de las principales sospechosas es la pareja de uno de los dos fugados, informó la policía.

“Personal policial de Seguridad Penitenciaria en coordinación con el Comando Departamental de la Policía activaron los mecanismos de búsqueda y captura para dar con el paradero de estos dos súbditos brasileros”, señaló la Dirección General de Régimen Penitenciario en un comunicado.

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Ambos individuos fueron detenidos por la Policía en marzo pasado por las sospechas de haber sido responsables del asesinato de un comerciante en el municipio de Minero, en Santa Cruz.

La víctima fue acribillada con varios disparos y las autoridades manejaban dos posibles causas, una por un posible ajuste de cuentas por los antecedentes de narcotráfico del fallecido y la otra referida al cobro de un dinero que se le debía por la venta de un automóvil.

El comandante policial manifestó que “no se descarta que estén armados” los prófugos, ya que cuando fueron aprehendidos en primera instancia portaban “armas de grueso calibre”.

Romero señaló que “se esperan resultados a lo largo del día” ya que se han dispuesto “rastrillajes” en varias áreas de la ciudad de Santa Cruz y el empleo de “grupos de inteligencia” para la recaptura.

La cárcel de Palmasola, construida sobre unas 40 hectáreas, es la cárcel más grande de Bolivia y en esta cumplen reclusión más de 5.000 varones y cerca de 400 mujeres. (I)