Agentes federales de Estados Unidos se encontraban intentando detener a un ciudadano ecuatoriano cuando se produjo el tiroteo que terminó con la muerte de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos, en la ciudad de Minneapolis, de acuerdo con un reporte del medio británico Daily Mail.
El comandante de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino, explicó en una rueda de prensa que el objetivo del operativo era José H., a quien identificó como un inmigrante en situación irregular con un presunto historial criminal que incluye agresión doméstica, alteración del orden público y conducción sin licencia.
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Mientras los agentes intentaban arrestar a José, otro individuo, posteriormente identificado como Pretti, se acercó portando una pistola semiautomática de nueve milímetros, según la versión del Departamento de Seguridad Nacional (DHS). “Los agentes intentaron desarmarlo, pero este se resistió violentamente. Temiendo por su vida y la de sus compañeros, un agente de la Patrulla Fronteriza disparó en defensa propia”, indicó la entidad.
El tiroteo ocurrió poco después de las 09:00 cerca de una conocida tienda de donas en el cruce de la calle 26 con la avenida Nicollet. Pretti, de 37 años, era residente de Minnesota y ciudadano estadounidense.
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El DHS aseguró que Pretti portaba dos cargadores y posteriormente difundió una fotografía del arma recuperada en la escena. Sin embargo, esta versión ha sido cuestionada por grabaciones que parecen mostrar a un agente retirando la pistola durante el altercado, segundos antes del disparo fatal.
El jefe de Policía de Minneapolis, Brian O’Hara, señaló que Pretti no tenía antecedentes penales graves y que contaba con un permiso legal para portar armas, registrando únicamente infracciones menores de estacionamiento.
Pretti trabajaba como enfermero en el hospital de veteranos de Minneapolis y había estudiado en la Universidad de Minnesota. Una compañera suya, Ruth Anway, declaró a Daily Mail: “Era un muy buen tipo. Definitivamente no merecía que lo mataran”. (I)