La coherencia entre estrategia y ejecución es para Guillermo Lasso Alcívar la base sobre la que se sostiene cualquier liderazgo empresarial. Desde esa convicción asume su presencia en el Top 10 de los empresarios con mejor reputación del Ecuador, según Merco Líderes 2025, un resultado que –subraya– refleja un trabajo colectivo más que un logro individual.
El ejecutivo enfatiza que la reputación no es una meta aislada, sino una consecuencia de decisiones consistentes en el tiempo. En su visión, el reconocimiento pone en valor una manera de hacer banca centrada en las personas. Destaca el rol de los más de 3.000 colaboradores de Banco Guayaquil, quienes, desde distintas funciones, aportan a una cultura organizacional basada en propósito y compromiso.
Al abordar la responsabilidad empresarial, señala que cada acción debe responder a principios de integridad y coherencia. En el plano interno, el enfoque está en generar entornos de confianza, transparencia y oportunidades reales de desarrollo. En el ámbito externo, el banco asume un papel activo como impulsor del crecimiento nacional, promoviendo la inclusión financiera y operando bajo estándares ambientales y de gobernanza.
La institución también ha sido reconocida dentro del Top 10 de empresas con mejor reputación en el Ecuador y ha recibido distinciones internacionales como Banco del Año por LatinFinance en 2024 y por The Banker en 2025. Estos resultados, según Lasso, obedecen a la transformación tecnológica, la mejora continua en la experiencia del cliente y una gestión financiera prudente.
Entre los desafíos hacia adelante, identifica la necesidad de mantener una estrategia consistente en un entorno cada vez más dinámico. La meta es crecer con calidad y visión de largo plazo, fortaleciendo el liderazgo en todos los niveles y consolidando la presencia del banco en el ecosistema de medios de pago con soluciones más flexibles y digitales.
Desde que asumió la Presidencia Ejecutiva en 2023, su gestión se ha orientado a simplificar procesos, fortalecer la transformación y consolidar una cultura que prioriza la escucha activa y el trabajo en equipo. Para el ejecutivo, liderar implica empoderar y servir, más que controlar.
Lasso Alcívar exhorta que el liderazgo se consolida cuando se comparte y cuando existe coherencia entre lo que se piensa, se dice y se hace. (I)